El triunfo más amargo
Era un secreto a voces, pero durante muchos meses, Raúl albergaba esperanzas de ir a la Eurocopa pese a la negativa del seleccionador. Su batalla personal con el ¿Sabio? de Hortaleza la ha perdido, pero ha ganado algo más importante. El reconocimiento del fútbol español, de sus compañeros, y de la crítica más ácida. Cuando Luis decidió apartarle del grupo, contó a sus más íntimos que “al no volver a ser el de antes, sería más fácil dejarle de lado”. Pero no fue así. El ‘7’ se rebeló y apretó, apretó, y apretó hasta que su regreso a la selección se convirtió casi en un clamor popular. Se acercaba la hora, y se exprimía. Vive uno de sus momentos más álgidos, pero…
Una decisión personal, más allá de méritos deportivos, le ha apartado diez años después, de una cita internacional. Está hundido, en la mañana del sábado abandonaba disgustado, decepcionado, porque no, enfadado, las instalaciones de Valdebebas. Se iba como alma que lleva el diablo en uno de sus días más tristes como profesional. No estará en el lugar que se merece, entre los grandes, pero ya nadie volverá a poner en duda que ha sido, es, y será un referente para el fútbol nacional. Ha ganado, pero este triunfo, sin medallas, trofeos o registros batidos de por medio, le ha dejado el peor sabor posible. Aún así, enhorabuena capitán.











