Sabemos quién eres, Mariano
Evidentemente Zapatero tiene que reconocer que las medidas aplicadas por el Gobierno pueden aliviar, pero no frenar una crisis. Es imposible. Más que nada porque una crisis de estas características está bajo la influencia de dos factores incontrolables actualmente: la situación internacional y ese capitalismo demasiado duro del que hablábamos ayer.
Por eso me hace gracia que para Mariano Rajoy parezca tan fácil solucionar todo este zabuqueral económico. Supongo que porque él es un neoliberal de pro. O liberal, como le ha dado ahora por decir a la derecha mediática y a todos los que, como Esperanza Aguirre y gente similar, se sienten muy duros cuando sueltan que son el equivalente moderno a los decimonónicos aquellos que les daban candela (por cierto) a los antepasados de la señora Aguirre. Pero ésa es otra historia.
Decía ayer y mantengo que el Estado debería intervenir en el sector inmobiliario, entre otros, no para controlarlo con dictatorial mano de hierro, sino para fijar una serie de normas básicas de funcionamiento. Una muy sencilla de entender: un piso de 75 metros cuadrados no puede ser alquilado por 1000 euros al mes en ninguna circunstancia. Otra muy simple también: ese mismo piso debe estar declarado por el arrendatario en los organismos correspondientes (cosa que ahora supuestamente debería hacerse y no hace nadie) y, en caso negativo, el arrendatario se enfrentará a una pena, por ejemplo, de tres años en galeras.
Bromas aparte, y volviendo a Rajoy, me hace mucha gracia que este señor tan simpático, vencida la etapa de la crispación, se dedique a vociferar en el Congreso recordando aquellos buenos tiempos en los que el PP gobernaba la nación. Tiempos que espero no vuelvan nunca sobre todo porque el PP se dedicó a introducir ese neoliberalismo tatcheriano que tanto daño está haciendo en todo el mundo. Y encima a la española, que siempre da lugar a mayor numero de soplagaitas por metro cuadrado.











