Punto y ... seguido
Cristiano Ronaldo por fin deshojó la margarita: se quedará en el Manchester United. De esta manera, un crack vuelve a darle con la puerta en las narices a Ramón Calderón. Su gran empeño durante estos dos años de mandato ha sido fichar a un fuera de serie. No lo ha logrado pese a gritar a los cuatro vientos su interés. Chocó con Kaká, Cesc le prometió fidelidad a Wenger, y Cristiano ha sucumbido a la relación parental que le une con Ferguson. De este modo, aunque en esto del fútbol nunca se sabe, se pone el broche a un serial de tres meses que ha estado a punto de desquiciar a la plantilla, y a muchos seguidores madridistas.
Pero no piensen que este libro ha puesto el ‘The End’ a sus tapas. El Presidente del Bernabéu no podrá quedarse con los brazos cruzados mientras prensa, afición y clubes internacionales tienen en sus tertulias la imposibilidad del Mejor Club del Siglo XX de integrar en su plantilla a cracks mundiales.
Ese pero está marcando su gestión al frente del Real Madrid, y como él mismo ha llegado a decir, puede pasar a la historia como "el hombre que no fichó a Kaká”. Aunque habría que recordarle, que ni al ‘Hijo de Jesús’, ni a Fábregas, ni este verano, de momento, a Cristiano Ronaldo. A su favor, que en dos años, y pese a la fortuna gastada (cerca de 240 millones de euros), ha logrado formar una plantilla competitiva y que se ha alzado con dos títulos de Liga. Tiempo de reflexionar, y para analizar porqué no quieren venir los grandes jugadores.











