Igual que Dios preñó a María
El alto parecido físico entre J.M. Aznar y Rachida Dati, así como su afinidad profesional e ideológica, señalan inequívocamente que ambos son la misma persona, en distinto sexo y con distinta edad, pero la misma persona. Como afirman estudios recientes, dos seres humanos de distinto género y en estado fértil pueden procrear sin coincidir en la dimensión espacial. Eso sí, no vale cualquiera. Siendo cierto este extremo, lo más probable es que Aznar haya preñado a Dati de forma involuntaria mediante el ancestral rito de la masturbación, mientras ella, su doble, se masturbaba paralelamente en un edificio de techos altos de la Rue du Renard.
La constatación de esta hipótesis eximiría de traición conyugal a Aznar y vertería al mundo a una especie de Segunda Venida de Nuestro Señor Jesucristo, el último ser humano fecundado vía telepática.
El nato, de venir a la vida con frondosa cabellera, situará a los ojos del mundo a Aznar y a su simiente a la misma altura jerárquica que Dios y su nada menospreciable semilla. Con lo que, a efectos prácticos, Aznar sería igual de adorable que El Todo Poderoso pero más asequible en términos físicos.
Está por ver cómo reaccionará el antiguo Dios uno y trino a este nuevo equilibrio de fuerzas y qué postura tomará Rupert Murdoch al respecto.











