Gorronear en la noche electoral
Buenas noches, España. Los sondeos dicen que el PSOE ha ganado, y bien. Veamos cómo podemos aprovechar la coyuntura una vez conocidos los resultados electorales.
Objetivo: Beber. Si se puede, también comeremos.
Lo más obvio es tirar de cattering. Para esto tenemos todas las sedes de partido de España, especialmente suculentas las de Madrid y Barcelona. Dice Julio, colega de redacción, que vayamos a las doce a la sede del partidor perdedor. Su razonamiento es sencillo: habrán comprado cantidades ingentes de alcohol y no van a tener ganas de bebérselo, ahí entramos nosotros, con discreción y sed.
También se puede rapiñar en las sobras de los colegios electorales; es triste, pero regalan menú estándar a los que les toca pringar, sin embargo, la costumbre es tirar de tupperware traído de casa. Ahí hay deshecho orgánico fresco.
Más ideas: Pasear por las redacciones de España. Los periodistas hacen guardia, los medios compran pizzas y bocadillos, y hay tanto trasiego que nadie reparará en el intruso.
Medida estrella, para gente con arrojo, tómese sólo en caso de irreverencia suma: Allanar la Moncloa, no habrá nadie en casa y seguro que tienen una despensa bien nutrida. El horario menos comprometido es de nueve de la noche a dos de la madrugada, en adelante, no se garantiza que la ausencia del líder.
Buen provecho.











