Dios me llama
El post que publiqué ayer me ha acarreado innumerables enemigos, Dios es el más ilustre de ellos, el resto son innumerables por incorpóreos; ánimas en su mayor parte, aunque también me ha parecido oír algún espectro y un par de fuegos fatuos. Se quejan. Dicen que
Después se sincera, y me dice: Lo que a Cristo no le gusta un pelo es el desfase. Y yo pienso en drogas y música alta, pero Dios, que es para conocerlo, dice que no se refiere a ese desfase, que lo que a Cristo le molesta es que en el mismo año celebremos su nacimiento número 2008 y su muerte número 1975, que corresponden a ciclos distintos y que está harto de estos saltos en el tiempo. Entonces cuelga, y se va, como se puede ir un ser omnipresente, vamos.











