Desarrollo
Vale, aquí tienen televisiones en los taxis, ascensores en las iglesias y andadores para los viejos que sirven a la vez de taca-taca, carrito de la compra y cómodo asiento para descansar… pero España gana en desarrollo a Nueva York en la higiene, sí señor.
Las cacas de los perros son un claro ejemplo. Aquí, aunque seas el Chihuahua de Paris Hilton, tus heces serán recogidas por un cutre papel de periódico. En Madrid en cambio, tenemos bolsitas a la medida que dispensa un cacharro específicamente situado en áreas perrunas.
Además, el sistema de recogida de basura se parece más al de México D.F (sin ofender a mis compadres mexicanos) que al de Madrid.
Un camión rollo tráiler lleno de colores fucsias como esos de plástico con los que jugábamos de pequeños se encarga de la recogida. En lugar de la sofisticada maquinaria madrileña que coge el cubo y lo vuelca ella sola, aquí un par de muchachotes agarran las bolsas (sí sí, porque aquí eso de los contenedores no les suena) y las lanzan al camión.
Como comprenderéis, con semejantes pilas de bolsas de basura en las calles durante todo el día, esta ciudad es el paraíso para mis amigas las ratas.
A ver si al ricachón del alcalde Bloomberg se le ocurre algún día dejarse de tanta tecnología en los taxis y empieza a crear un sistema de recogida de basura más decente, que esto parece el Nápoles italiano pero sin camorra.











