La cosa decae
El festival se acerca a su fin, y se nota. La sala de prensa está casi vacía y ya no hay que esperar turno para acceder a alguno de los quince portátiles con internet que hay para los elegidos con acreditación. Tampoco se puede tomar café gratis de la máquina de George Clooney porque a la azafata se le ha caído al suelo y la ha roto (no he visto el estropicio pero la he escuchado confesándoselo a su mejor amiga por el móvil).
Hay mesas vacías en la terraza del Hotel Meliá, y a los actores no se les ve tan atosigagos como lo estaban ayer. La gente se está marchando, en cinco minutos darán el nombre de los ganadores y lo más gordo habrá acabado. Por lo que se escucha, parece que va a ganar "Let the one right in" del sueco Tomas Alfredson, quien, por cierto, a falta de 10 minutos para la entrevista individual que tenía con él "se ha indispuesto" y ha cancelado todos sus compromisos con la prensa.
Os tengo que contar lo de la marcha zombie, la exposición de King Kong y los cortos en el Cinema Retiro. También lo de las ruedas de prensa, el mundo periodista y curiosidades varias... pero ahora no me da tiempo más que a adjuntar la foto que ilustra el post: tres cheerleaders de Sitges que debían de estar con el síndrome premenstrual porque tenían mala cara.











