Conejos obscenos
Es lo que traigo hoy en la cesta de webs interesantes y lo aviso desde ya: no, no es porno. Se llama Bunnylicious y ofrece una recopilación de fotografías, ilustraciones y vídeos protagonizados por unos animalitos entrañables: los conejos.
Imagino que con esta aclaración ya habré perdido a todos los lectores masculinos. Nunca he entendido cómo es que los tíos no se emocionan ante una de las grandes creaciones de la naturaleza. Si es que son súper simpáticos, suaves, con orejas largas, hocicos tiernos, una agilidad innata sabiamente combinada con una encantadora torpeza y, por si fuera poco, ¡rabitos esponjosos! Son taaan monos que dan ganas de vivir con uno -¡vaya, si ya lo hago!-.
Gracias a esta página, por ejemplo, encontré este anuncio de condones en el que se puede ver la vida tan feliz que llevarían los conejos si se decidieran a usar preservativo.
Y es que en Bunnylicious se encargan de abrirnos los ojos y dejar claro que un conejo no es solamente un bicho ñoño. Algunos tienen más personalidad que Steve Buscemi. Muchos artistas han explotado la parte macabra, hay más de un lepórido que genera asco, desprecio o miedo. ¿No te lo crees?
Atento, por ejemplo, al conejo de Ana Elena Pena, cómplice de enfermeras nazis que harían las delicias de algún magnate de la F1; disfruta de la pasión católica dentuda, compadécete de una coneja que desearía tener patitas en lugar de garfios o hazte amigo unos encantos que te comen vivo.
De todos modos, a veces también se les cuela alguna foto en la que el conejo sale bien retratado y de buen rollo, no te creas.
Y llega el momento de la pregunta filosófica del día: ¿con qué animal te sientes más identificado: con el conejo o con el mosquito?











