¿A alguien le molestan las fiestas?
Desde que se puso en conocimiento la huelga del Levante, muchos han sido los que han criticado al Real Madrid por continuar con los festejos por el título de Liga.
Más aún, desde que Ramón Calderón ha confirmado que de fallar los levantinos, se moverían para invitar a un equipo extranjero y que el público del Santiago Bernabéu, su plantilla, y todo aquel que quiera disfrutar del logro, pudieran hacerlo con normalidad, más voces en contra se han levantado.
En este caso, los blancos han tenido un comportamiento ejemplar. Se han puesto del lado de los jugadores del Levante, les han ofrecido su ayuda, y han respetado su decisión sin decir esta boca es mía.
El problema viene desde otros sectores. Les molesta una nueva celebración de los blancos. Muy fácil, apagan las televisiones, no compran los periódicos, sintonizan emisoras de radio temáticas, y solucionado.
No se puede poner en entredicho el nombre del Real Madrid porque el Sr. Villarroel no pague a sus jugadores. El club de la capital de España está en su derecho de querer poner el broche a su temporada de la manera que más le guste.
Si es con el Levante, mejor, de lo contrario, cualquier rival valdría para que Raúl sacase a pasear su capote, para que los fuegos artificiales iluminaran Madrid la noche del domingo, o simplemente, para dar una alegría a los aficionados que sufrieron desde la distancia el título logrado en Pamplona. Lo dicho, si alguien no quiere fiestas, que se cambie de país, porque le pese a quien le pese, este título se celebrará como se merece.











