El presidente del Gobierno en funciones asegura que "no habrá ni excusas ni resignación" para cumplir su programa electoral en la próxima legislatura. Los socialistas no han querido ceder ante las minorías y apuestan por la segunda votación.
José Luis Rodríguez Zapatero no ha obtenido hoy la mayoría absoluta necesaria para ser investido presidente del Gobierno en la primera votación celebrada en el pleno del Congreso, ya que sólo ha obtenido 168 votos de los diputados socialista y ha recibido 158 en contra y 23 abstenciones.
Zapatero deberá esperar 48 horas, como mínimo hasta las 12:50 horas del viernes, para ser designado jefe del Ejecutivo en segunda votación, con mayoría simple. El líder del PSOE ha sido respaldada por los 168 diputados socialistas presentes (faltaba la parlamentaria Mercedes Coello) y han votado en contra los 154 diputados del PP, los tres de ERC y la única representante de UPyD.
Por la abstención han optado finalmente los parlamentarios de CiU, PNV, el BNG, IU, ICV y Nafarroa Bai. Esta es la primera ocasión en la que un presidente electo no logra ser investido en la primera votación. El único precedente que existe en la Cámara de una segunda vuelta estuvo protagonizado en 1981 por Leopoldo Calvo Sotelo, quien en mitad de la legislatura sucedió a Adolfo Suárez.
Ilusión
Zapatero fue el encargado de cerrar el debate previo a la votación tras la intervención del portavoz socialista, José Antonio Alonso, cuyo discurso calificó de "brillante". El líder socialista agradeció al presidente del Congreso, José Bono, su conducción del debate y a todos los grupos su "actitud y tono", así como las múltiples "ofertas de colaboración y diálogo", independientemente del sentido de su voto en la investidura.
Expresó también su agradecimiento al Grupo Socialista, su "inmenso caudal de apoyo generoso" que responde a más de 11 millones de votos y garantizó que tratará de corresponder a este apoyo con su acción de gobierno. "Me hace mucha ilusión y genera en mí alta dosis de emoción estar otra vez en este acto de investidura", añadió.
podría sacrificar la segunda también