El príncipe Harry de Gales ya se encuentra en el Reino Unido, lejos de los campos de batalla de Afganistán, tras aterrizar el avión que le transportaba junto a otros miembros de su destacamento en la Base Militar de Brize Norton, según informó la cadena británica BBC.
AGENCIAS
El tercero en la sucesión al trono británico descendió del avión uniformado con su ropa de combate, y charlando relajadamente con sus compañeros tras permanecer destacado durante 10 semanas en primera línea de combate, en una antigua madrasa (escuela coránica) junto con un regimiento Gurka en la zona de Helmand.
Su trabajo en el frente consistía, entre otras funciones, en pedir refuerzos aéreos como apoyo a las operaciones terrestres y en patrullar a pie por la zona.
El Ministerio de Defensa afirmó que ha optado por cesarle tras darse a conocer la filtración de que Harry estaba combatiendo a los milicianos talibán, por lo que "podría suponer un riesgo para la seguridad de los que están desplegados allí".
Ante la publicación de la noticia, Harry, de 23 años, aseguró que no le gusta su país ni "la mierda" que escriben los periódicos británicos.
El joven fue enviado a la región de Helmand, en el sur de Afganistán, siete meses después de que se rechazara la idea de enviarle a Iraq debido a que era un escenario demasiado peligroso para el príncipe.