Volteretas, piscinazas, revolcones, croquetas… Cualquier cosa es valida en esta carrera anual de Cooper’s Hill, donde cientos de locos se tiran colina abajo para conseguir el preciado trofeo: un queso.
laSexta|Noticias
Celebrada desde hace más de 200 años, la carrera del queso es toda una tradición en Gloucester (Inglaterra) que se cree que proviene del tiempo de los romanos o de algún ritual pagano antiguo, aunque no se tienen evidencias de ello.
Las normas son sencillas: en primer lugar hay que subir a pie la empinada cuesta, colocarse en el punto de salida y, cuando se da la señal, salir corriendo, deslizándote o rodando colina abajo a por un queso imposible de alcanzar, ya que alcanza velocidades de más de 100 kilómetros por hora.
Para evitar que el riesgo de lesiones sea mayor, unos voluntarios se encargan, durante dos semanas, de limpiar la colina de cualquier piedra, lata o desperdicio que pueda causar daño a los participantes.
Eso sí, siempre hay preparada una ambulancia y un equipo de rescate en la base de la cuesta para atender a los heridos por contusiones, huesos rotos o codos desplazados que suele haber.
Como alcanzar la pieza de queso resulta tarea imposible desde que el preciado trofeo cuenta con un segundo de ventaja sobre los participantes, el vencedor es el primero en cruzar la línea de meta, situada a pie de la colina.
Y no se piensen que el queso es algo simbólico y que luego reciben un premio en metálico. Qué va. El Doble Gloucester es la única distinción que recibe el triunfador, mientras que el segundo y tercer clasificados reciben 10 y 5 libras, respectivamente.
Al último evento de la ‘Çooper’s Hill Cheese Rolling’ acudieron más de 3.000 personas, en una tradición que cada día gana más y más adeptos.
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