Barack Obama ha concluido la gira de una semana por países de Asia y Europa dando así una gran importancia a la política exterior de su país y recordando las ventajas de que él fuese elegido presidente.
El candidato demócrata a la Presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, confirmó al concluir su periplo internacional de esta semana que la gira que lo llevó por Afganistán, Iraq, Oriente Próximo y algunas de las principales capitales de Europa "da algún sentido de dónde una Administración Obama dirigiría la política exterior", si bien desconfió de que el viaje obtenga "impacto político inmediato" en su país.
En declaraciones a los medios de comunicación en el exterior de la residencia oficial del primer ministro de Reino Unido, Gordon Brown, con quien se entrevistó por espacio de unas dos horas, Obama admitió incluso que "no se sorprendería" si en algunos sondeos se recortasen las distancias respecto al aspirante republicano, John McCain. "Hemos estado fuera una semana", recordó.
No obstante, reivindicó la necesidad de acometer viajes de esta naturaleza, pese a los costes políticos o las críticas que ya le ha granjeado por parte de su rival en la carrera por la Casa Blanca, puesto que "muchas de las cuestiones a las que nos enfrentamos en casa no podrán ser resultas de forma efectiva a no ser que existan socios potentes en el extranjero".
Una política exterior necesaria
Además, mantuvo que los siete días que ha pasado en el extranjero "son importantes para subrayar o ampliar cómo la situación internacional afecta a la economía interna", al igual que para indicar las prioridades de su política exterior en caso de lograr llevar de nuevo al poder al Partido Demócrata, después de que una de las principales dudas que genera sea, precisamente, su inexperiencia en materia de relaciones internacionales.
Un cuestionamiento que supone uno de los principales argumentos de su oponente republicano, muy crítico con el viaje de Obama. En este sentido, el líder demócrata aprovechó su última comparecencia ante los medios para declarar que es "difícil de entender" que McCain censure un recorrido que él mismo realizó en los últimos meses. "No hemos hecho nada diferente", subrayó, por lo que se preguntó: "¿Por qué no hacerlo?".
El aspirante a la Casa Blanca prevé regresar hoy mismo a Estados Unidos tras un periplo internacional que lo llevó a mantener entrevistas al más alto nivel, si bien el caso de su último destino británico, con una agenda de menor perfil que los otros dos países que visitó en Europa, Francia y Alemania, debido a que el protocolo obligó a ofrecerle el mismo trato que el dispensado en marzo a su contendiente republicano.
Pese a ello, la visita a Londres constituyó un claro contrapunto al baño de multitudes que Obama se dio en Berlín en una intervención ante 200.000 personas o la rueda de prensa en París junto al presidente galo, Nicolás Sarkozy, en la que trataron de confirmar la recuperación de las relaciones entre ambos países tras el conflicto generado por la invasión de Irak.
En el caso de Reino Unido, Obama destacó el "profundo afecto que América siente por sus ciudadanos y la fascinación por todas las cosas británicas", así como la "tradición inglesa" en el esqueleto normativo estadounidense.
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