Lo ocurrido en el aeropuerto de Barajas multiplica el miedo en aquellos que no les gusta coger aviones o tienen fobia a volar.
En tragedias como la del accidente de Barajas, la población cercana suele sufrir cierto “síndrome reactivo” a volar y son épocas en las que se anulan gran cantidad de billetes, explica el psiquiatra José Cabrera.
Es lógico que, tras este tipo de accidentes, aumente el miedo a volar entre la población, pero Cabrera recomienda ser "reflexivos" y recordar que "en la carretera muere muchísima más gente que en la aviación". "Todo el que tenga miedo debe reflexionar y pensar que este accidente de avión es una desgracia y una tragedia que hay que asumir como todas las cosas que ocurren por accidente".
En este tipo de situaciones en que se pierde a un ser querido, el estado que sigue a la falta de esta persona es el "estupor", que semanas más adelante se convierte en duelo. Esta fase, según explicó Cabrera "pasa con información y con apoyo de la familia y el profesional".
"En un accidente de este tipo lo primero que todo el mundo tiene que tratar de hacer es imponerse el orden en el pensamiento y tener la cabeza fría", explicó en referencia cómo deben de actuar los diferentes actores implicados en la evacuación.