La ley que prohibÃa a las afganas acudir al colegio desapareció cuando cayó el gobierno talibán en 2001. Lamentablemente, sus muestras de salvajismo continúan apartando de la educación a muchas niñas.
laSexta|Noticias
En Afganistán no es fácil ser niña... y la cosa se complica si tienes inquietudes como, por ejemplo, ir a la escuela. A pesar de que los talibanes (que prohibieron que las niñas fueran al colegio) ya no están en el Gobierno, su influencia aún se deja notar.
Hace una semana le rociaron la cara con ácido a dos de estas menores. Shamsia, una de ellas, afirma todavía con heridas en el rostro que no piensa desistir seguirá yendo a la escuela porque quiere construir un país mejor.
Sin embargo, aunque esta chica demuestre una valentía admirable, no todos piensan así. A raíz de estos ataques, muchas familias prefieren que sus hijas se queden en casa en lugar de aprender a leer, a sumar o a pensar por sí mismas.
Los profesores tampoco están a salvo
También las maestras son objeto del odio de estos retrógrados que opinan que la mujer es propiedad del hombre. Muskan Jan se dedica a la enseñanza y, como muchas compañeras, se ha visto amenazada a abandonar el país.
Sin embargo, ellas saben mejor que nadie que la mejor manera de combatir este salvajismo irracional es mediante la educación de los niños y las niñas.
Publicidad
Publicidad
Publicidad