El cine por fin se atreve a posar la cámara en aquellos que miran hacia el otro lado en lugar de enfrentarse a la banda terrorista ETA. “Estamos todos invitados”, también los amnésicos, a aprender y comprender.
La película está basada en la historia real de un etarra que sufrió amnesia tras intentar perpetrar un atentado. Desde ese momento en el que deja de saber quién es, sus antiguos camaradas gudaris se esfuerzan por hacerle recordar su pasado y la importancia de la lucha armada.
La historia del terrorista amnésico comparte protagonismo en la película con la de un profesor de la Universidad del País Vasco que descubre que su nombre está marcado como objetivo de ETA y tiene que convivir día a día con las amenazas y la tensión de si ese será el momento de su muerte.
Dirigida por Manuel Gutiérrez Aragón, este canto a la libertad ha tenido que superar muchísimas dificultades en su rodaje. Eso sí, el resultado merece la pena.
Que pintón de película, muy buena idea tratarlo desde este punto de vista del acosado por ETA