Gemma Mengual y Andrea Fuentes consolidan su segunda posición en natación sincronizada en la prueba de rutina libre, cimentando sus posibilidades de alzarse con la plata en estos Juegos.
Se quejaban del frío del Cubo del agua, al que cariñosamente llaman cubito de hielo, pero con sus largas piernas caldearon la piscina y el ambiente durante la prueba de rutina libre.
Gemma Mengual y Andrea Fuentes están cada vez más cerca de colgarse la medalla de plata. Las rusas Anastasia Davydova y Anastasia Ermakova dejan el oro casi inalcanzable. Pero no importa.
Nuestras sirenas han defendido su ejercicio Flama con mucha dignidad y figuras muy altas. Se nota que están en plena forma. Sus extremidades sobresalían del agua con garbo a pesar de los continuos cambios de ritmo de la ópera contemporánea que escogieron para bailar.
Sacaron 98,167 puntos, con un diez en las notas de impresión artística, refrendando el segundo puesto conseguido el lunes 18 en la rutina técnica.
El duo español, vigentes campeonas europeas y subcampeonas del mundo, terminan la ronda preliminar en segunda posición.
En la final,en la que computan las notas obtenidas hasta ahora, las españolas tendrán que repetir el ejercicio libre, el más largo de todas las competidoras con casi cuatro minutos.
Delante de Mengual y Fuentes las Anastasias, actuales campeonas olímpicas y mundiales, no defraudaron. Su rutina libre no era demasiado vistosa pero de sincronización robótica y apneas interminables, sin apenas descanso entre ellas. Tan perfectas que parecían casi replicantes de Blade Runner.
Ninguna de sus puntuaciones bajó del 9,9. Bailaron al compás de la Suite Peer Gynt del compositor noruego Edvard Grieg, que va de menos a más, desenlazando en un ritmo frenético que las jueces siempre valoran.