Miguel Sebastián ha insistido en que concederá ayudas al sector de la automoción "siempre que por parte de los fabricantes no haya destrucción definitiva de empleo".

AGENCIAS
El ministro de Industria, en un conferencia de prensa previa al almuerzo que ha celebrado con los integrantes del Círculo de Empresarios Vascos en Getxo (Vizcaya), ha señalado que se podrán utilizar los márgenes de flexibilidad que ofrecen los expedientes de suspensión temporal, "pero no aceptaremos Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) extintivos como los de Nissan".
Sebastián ha insistido en que desde el Gobierno se buscarán "fórmulas de colaboración con el sector a corto plazo", e incluso apuntó que se tratará de que el ERE presentado por Nissan, que prevé la extinción de 1.680 puestos de trabajo, "revierta su sentido y se convierta en temporal".
En todo caso, ha subrayado la necesidad de que se adopten medidas de ámbito europeo, porque si Europa es el destino del 85% de los automóviles fabricados en España "será muy difícil" que las medidas tengan el efecto deseado si "actuamos sólo sobre la demanda española".
El titular de Industria ha recalcado que el Gobierno español ha sido "el primero de Europa en poner dinero contante y sonante, 800 millones de euros, para apoyar al sector" de la automoción y adelantó que están preparando un plan integral, en colaboración con las comunidades autónomas, "que presentaremos en enero".
Este plan, ha adelantado, tendrá medidas para el corto plazo, pero también "un horizonte a medio y largo plazo en el que hablaremos de competitividad, de logística, de innovación, de formación, de absentismo..., siempre en el marco del diálogo social".
El objetivo del plan, ha subrayado el ministro, es conseguir que la industria de la automoción siga siendo un sector importante en nuestra economía, que se quede en España" y que los costes de la crisis sean los menores posibles.
A vueltas con Lukoil y las eléctricas
En cuanto a la situación del mercado eléctrico, Sebastián ha asegurado que se está produciendo un diálogo fluido con el sector con el propósito de "acabar con el déficit tarifario lo antes posible, un sistema heredado del gobierno del PP, que supone una hipoteca invisible para los ciudadanos, que no tiene ningún sentido económico ni social y que es tremendamente injusto".
Por eso, ha explicado, "nuestro principal objetivo es que la factura de la luz recoja los costes reales de producción, pero eso requiere un acuerdo en el que haya una aportación de empresas, consumidores y del presupuesto".
Un acuerdo, ha insistido, que debe contar con esa triple aportación y que si no se produce "no habrá subida de la luz".
Sobre el interés de Lukoil por Repsol, Sebastián ha recalcado que se trata de una empresa privada y que cualquier movimiento "compete a sus accionistas" y el Gobierno "no interfiere en ello". "Vamos a esperar a ver cuál es la decisión que toman los accionistas, que nos la comuniquen oficialmente, y a partir de ahí el Gobierno decidirá dentro de su margen de actuación".
"Un margen de actuación -ha agregado- que es vigilar los intereses de los consumidores españoles, los intereses estratégicos de España, la seguridad del suministro y vigilar que se cumpla la normativa española y europea".
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