La Reserva Federal de Estados Unidos nacionaliza el gigante de los seguros AIG para evitar su bancarrota y el FMI dice que lo peor de la crisis financiera podría estar por llegar.
AGENCIAS
La Reserva Federal prestará 85.000 millones de dólares para salvar a la aseguradora AIG de la bancarrota, temerosa ante el posible impacto catastrófico sobre el mercado. La Fed afirmó haber tomado esta decisión sin precedentes" con el total apoyo del departamento del Tesoro" y bajo la ley que la regula. De este modo, el Gobierno controlará el 80% de la aseguradora.
"El préstamo tiene términos y condiciones creadas para proteger los intereses del Gobierno estadounidense y de los contribuyentes", agregó, y añadió que se espera que éste sea pagado con la venta de bienes de empresa.
La línea de crédito por 24 meses tendrá una tasa de interés equivalente a la tasa interbancaria de Londres más 850 puntos básicos.
Estos "son tiempos desafiantes para nuestros mercados financieros", aseguró el secretario del Tesoro ,Henry Paulson. Poco después salió al ruedo el presidente George W. Bush, quien por medio de un comunicado de prensa apoyó el plan de rescate ya que "promoverá la estabilidad en los mercados financieros".
Para colmo, el director general del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, ha declarado que "las raíces de la crisis han quedado atrás, esas raíces son la caída de los precios inmobiliarios. Las consecuencias para algunas instituciones financieras están por llegar. Tenemos que prever que en las próximas semanas y meses hayan otras instituciones financieras con problemas", expresó.
Nadie quería asumir riesgos
La prensa estadounidense especulaba con el plan horas antes, cuando detalles del mismo fueron divulgados después de que el secretario Paulson y el presidente de la Fed, Ben Bernanke, se presentaran ante el Congreso para informar a líderes de la Cámara de Representantes y del Senado.
El influyente demócrata Charles Schumer habló después con la prensa sobre la preparación de medidas "sin precedentes".
Inicialmente la Fed pidió al banco Goldman Sachs y al JPMorgan sindicar las enormes sumas necesarias para que el ex líder mundial de los seguros escape de la declaración de quiebra.
Pero la Reserva Federal se vio forzada a comprometerse más, como ya hizo durante las últimas semanas con las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, después de una nueva caída de la acción de AIG en la bolsa (21% tras el derrumbe del 60% el lunes), que disuadió a los bancos contactados de aportar su contribución al préstamo necesario para el grupo.
Publicidad
El mejor humor en la sobremesa con Patricia Conde y Ángel Martín
De lunes a viernes, 15:25h
Publicidad
Publicidad