El Barça sufrió frente al Betis (3-2) para conseguir su segunda victoria consecutiva de la temporada, que no aseguró hasta el minuto 80, con un tanto de Eidur Gudjohnsen.
24/09/08
AGENCIAS
Fue el equipo azulgrana un equipo bipolar. Soberbio en el arranque, desconocido en cuanto los de Paco Chaparro decidieron irse hacia adelante. En el primer tiempo, el Barça marcó dos goles y pudo marcar alguno más; en el segundo, el Betis igualó y vio cómo el árbitro no señaló como penalti una jugada de Cáceres sobre Sergio García.
Al final, Gudjohnsen acertó a cazar un centro de Alves para batir a Casto y dar la victoria a su equipo, un triunfo que había merecido de sobras en el primer tiempo, pero que se le complicó en el segundo.
Automatismos aprendidos, presión insistente, calidad general, puntería y fiabilidad defensiva. Guardiola no podía pedir más. Su equipo jugó una primera mitad de libro, desmelenado, a un ritmo vertiginoso, recuperando rápidamente el balón tras una pérdida y con una sensación de que ya tenía claros los conceptos de su nuevo técnico.
Pero eso fue solo en el primer tiempo, en el que el Barça marcó dos tantos y dio una sensación de autosuficiencia. Después los azulgrana se desconectaron y el Betis, en ocho minutos, marcó dos goles y equilibró el partido ante la incredulidad de la grada.
El Betis se quedó 'in albis' desde el minuto 1 al 45. El Barça quería seguir navegando a favor de viento, después del contundente 1-6 de El Molinón, y demostrar que progresa partido a partido, después del dubitativo inicio.
Siguió Iniesta en el extremo izquierdo y lució, aunque la gran noticia para el barcelonismo fue la aparición de Samuel Eto'o. Reapareció el depredador perdido, aquel jugador letal en sus primeras temporadas, desaparecido en los dos últimos ejercicios por dimes y diretes, lesiones o excesos verbales.
Antes de inaugurar el marcador, Messi, muy participativo, había regalado un medio gol a Keita (m.7), que salvó la defensa bajo palos.Tras los dos tantos, Alves dispuso de dos oportunidades muy claras, salvadas por Casto, quien también estuvo atento en un par de acciones de Messi.
Firmada una convincente primera mitad, el Barça levantó el pie en la segunda y volvieron las dudas. El Betis avisó en dos ocasiones, por medio de José Mari (m.57) y Capi (m.59), y a la tercera marcó, después de que Monzón aprovechara el lanzamiento de un libre indirecto en el límite del área grande para marcar el 2-1 en el minuto 59.
En los minutos finales, entraron Gudjohnsen y Bojan, y el Barça apeló a la épica. En una jugada a la desesperada, tras un centro de Alves, Gudjohnsen acertó a rematar para marcar el 3-2 a diez minutos del final.
A partir de entonces, los azulgrana ya no sufrieron e incluso pudieron incrementar su ventaja en acciones de Bojan, Alves y Messi. Sin embargo, el equipo de Guardiola demostró que no es fiable y que le queda un largo camino por recorrer.