Con las señas de identidad que le llevaron a lo más alto hace un par de años, recuperando su olfato de goleador, su autoestima, a Ronaldinho y también su mejor fútbol; el Barça consiguió una victoria en Glasgow ante el Celtic (2-3), que le abre las puertas de los cuartos de final.

AGENCIAS
El triunfo es de los que pueden marcar el punto de inflexión en el juego de los azulgrana. Y es que el Celtic Park es un fortín donde los locales habían ganado sus tres primeros partidos en la primera fase -uno de ellos ante el Milan- y donde no perdían desde septiembre del 2004.
Los azulgrana ofrecieron su mejor versión. Eto'o empezó en el banquillo, pero visto lo visto, Rijkaard acertó dándole una oportunidad a Ronaldinho, al que se le vio implicado y muy mejorado físicamente.
El drama de los azulgrana es que su buen fútbol no se acompañó de goles en los primeros minutos, en los que presionó muy bien a la defensa del Celtic y tuvo un par de buenas ocasiones para adelantarse en el marcador, especialmente una de Iniesta, salvada por el meta del Celtic.
Pero en una indecisión defensiva entre Puyol, Márquez e Iniesta en una jugada de McGeady, centró Naylor y el impronunciable Venegoor of Hesselink adelantó a los escoceses en su primer y único remate.
La suerte del Barça es que reaccionó en un par de minutos. Así, una buena combinación de Deco permitió a Messi superar a Naylor y batir por alto a Boruc en el minuto 18, solo dos después de encajar el gol.
El 1-1 le dio pausa al juego de los azulgrana, que controlaron la situación con una gran superioridad y pudieron resolver antes del descanso, en un par de ocasiones de Ronaldinho y Henry.
El cuadro católico ni siquiera pasaba del centro del campo. Sin embargo, en su segundo remate a puerta, volvieron a marcar, gracias a un gran cabezazo de Robson en el minuto 38.
Monólogo culé
El Barça se fue al vestuario sin poder creerse lo ocurrido. Su juego era convincente, pero la eficacia estaba del lado local. No desistieron los azulgrana, salieron dispuestos a igualar nuevamente el partido y sólo tardaron diez minutos en conseguirlo, gracias a un golazo con la firma de Henry.
A partir del empate, el dominio del Barça fue en aumento. Durante muchos minutos, los azulgrana se sintieron muy cómodos. La tripleta Ronaldinho-Messi-Henry funcionaba. Al brasileño se le vio muy mejorado; el francés estuvo eficiente como nueve y Messi desbordó.
Xavi y Eto'o salieron por Deco y Ronaldinho para aportar frescura y el Barça seguía llegando con facilidad. Henry desvió un tiro de Abidal y estuvo a punto de marcar en el 63 y el meta Boruc estuvo muy acertado en dos remates de cabeza de Márquez y Milito.
El fútbol del Barça tuvo premio a 11 minutos del final. Una gran jugada de Eto'o fue concluida de la mejor manera por Messi. El argentino cazó un rechace, recortó al defensa en una jugada más propia de 'playstation' y marcó el 2-3.
FICHA TÉCNICA:
2 - Celtic Glasgow: Boruc; Caddis (Wilson, m.61), Caldwell, McManus, Naylor, Nakamura, Hartley (Donati, m.65), Robson, McGeady, Vennegoor of Hesselink (Samaras, m.55) y McDonald.
3 - FC Barcelona: Valdés; Puyol, Milito, Márquez, Abidal, Touré Yayá, Iniesta, Deco (Xavi, m.66), Messi, Henry (Gudjohnsen, m.88) y Ronaldinho (Eto'o, m.73).
Goles: 1-0, m.16: Venegoor of Hesselink. 1-1. m.18: Messi. 2-1, m.38: Robson. 2-2, m.52: Henry. 2-3, m.79: Messi.
Árbitro: Peter Frojdfeldt (SUE). Mostró cartulina amarilla a Robson (m.20), Deco (m.30), Hartley (m.60) y a Samaras (m.90+4).