La nueva unión, profesional, entre los artístas y el director, ha concebido una de las mayores y más cuidadas grabaciones de un concierto que se han hecho en la historia, "Shine A Light".
Como ya sucediera con la vida de Bob Dylan, Scorsese se ha aventurado a crear el documental de los más grandes, los Rolling Stones. Dos nombres propios que llevan adosados a ellos su profesión, se han rodeado de los mejores para crear el rodaje del concierto total. Con la presentación de Bill Clinton y las grandes colaboraciones, la factura final del concierto es espectacular.
Tras muchas dudas con el emplazamiento del concierto, y dentro de su gira "A Bigger Band", Nueva York y Martin Scorsese se cruzaron en el camino de los Stones. El Beacon Theatre de Nueva York sutituyó al anterior lugar pensado, Rio de Janeiro. Nadie se arrepiente de que se hiciera en este escenario y con toda esa gente alentándoles.
Una cuidada grabación, acompañada de un exquisto montaje, ha logrado llevar a los espectadores del documental a la primera fila del concierto. Es muy destacable el cómo lo hizo Scorsese y lo poco que molestó. Lejos de subir a un operador para hacer primeros planos y romper la magia del concierto, el veterano director prefirió meterse con dos cámaras en una "imaginada" tercera fila. La electricidad de Mick Jagger y el sentimiento de Keith Richards sólo podía ser captado de manera tan fiel por Martin Scorsese.
El montaje de David Tedeschi estuvo a la altura de lo rodado y supervisado por Robert Richardson, ganador del Oscar por "El Aviador" y "JFK". David ya acompañó al legendario director en el documental que hizo sobre Bob Dylan, "No Direction Home: Bob Dylan".
Además de ellos dos, un grupo de los mejores directores de fotografía, también premiados con Oscar, han ayudado a captar la sensibilidad y la fuerza del momento. Muchas de las más impresionantes imágenes de las mejores superproducciones americanas fueron hechas por ellos.
Si en "Shine A Light" buscas conocer algo más de los Rolling, no lo encontrarás, pero seguramente te darás de bruces con el concierto mejor realizado y montado de la historia. La información documentada no ocupa más de un 10% de la película, sin embrago, si eres fan de sus Majestades Satánicas, y ya conoces bien su vida, no la puedes dejar de ver.
Apoyados por muchos amigos
Como no podía ser menos, los Rolling Stones quiseron rodearse de amigos, sin importarles su clase o su estilo musical. El primero en aparecer fue Jack White III que, con su dueto acústico junto a Mick Jagger, introdujo su toque a un viejo éxito de los norteamericanos. El líder de los White Stripes se ha sentido encantado y ha demostrado su entrega hacia sus amigos.
Uno de los momentos claves, aquel en el que te recorre el mayor escalfrío la espalda, fue cuando el mítico Buddy Guy cogió su guitarra e interpretó un "solo", sólo con Ron Wood y Keith Richards. Los tres guitarristas elevaron a otro nivel el término "guitarrista" y con su fusión de estilos encandilaron al público del Beacon Theatre.
La última sorpresa vino en forma de mujer. Christina Aguilera cantó, junto a Mick Jagger, una de las canciones que más podían explotar su tremenda voz. La estrella del Pop quiso dejar su impronta de chica mala con una interpretación muy sensual del tema elegido por sus cicerones.
--- Expectante ante el resultado de la union (temporal) de unos verdaderos genios.
Siempre sorprendiendo, los viejos rockeros al poder. Muy bueno por cierto el vídeo de siniestro de ayer
De entre lo mucho y de calidad que tienen los Stones vuelven a pubicar un concierto de lo mejor
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