Italia siempre se sale con la suya. El campeón mundial no desaprovechó su ocasión, batió a Francia (0-2) y se benefició de la victoria de Holanda ante RumanÃa para medirse a España en cuartos de final.

AGENCIAS
Los italianos lo tuvieron todo de cara. Con su fútbol de siempre, ese que le ha llevado a conquistar cuatro Mundiales, sacaron la máxima rentabilidad y siguen vivos en la competición, cuando pocos le daban crédito después del 3-0 encajado ante Holanda en su estreno.
Un gol de penalti de Pirlo y otro de rebote logrado por De Rossi sirvieron para certificar la victoria y el pase a cuartos. Una de las buenas noticias para España es que Pirlo y Gattuso se perderán el encuentro por acumulación de tarjetas amarillas.
Sabían franceses e italianos que se jugaban algo más, seguramente la continuidad de sus entrenadores. El futuro de Raymond Domenech y de Roberto Donadoni estaba también sobre el tapete. Nadie pensó en lo que ocurría en Berna, donde Holanda y Rumanía también dirimían la suerte de 'bleus' y 'azzurri'.
El cielo de Zúrich se cerró para los franceses al poco del inicio. Ribéry, en una acción con Zambrotta, cayó en mala posición. El jugador del Bayern de Múnich se retorcía de dolor, las asistencias llegaron y ordenaron el cambio. En sólo ocho minutos, el mejor jugador de los franceses quedaba fuera de combate.
Dos mazazos en media hora
Entrara quien entrara daba igual. Los bleus se descompusieron, pasaron por muchos minutos de dudas y las ocasiones, una tras otra, empezaron a llegar sobre la meta de Coupet.
Panucci remató un saque de esquina que Makelele salvó bajo palos (m.11) y Perrotta no llegó a un pase de Pirlo, poco antes de que se produjera otra jugada determinante. Luca Toni controló un balón largo con destreza, Abidal llegó por detrás, lo derribó dentro del área y acabó con las opciones de su equipo al ser expulsado.
Pirlo no perdonó, marcó el 0-1 e Italia respiró. Si el primer mazazo, la lesión de Ribéry, fue duro, parecía difícil que Francia se recuperara de su segunda caída a la lona.
Y más aún cuando Italia, en cuatro minutos, dispuso de cuatro grandes ocasiones para decidir. Una de De Rossi y tres de Toni, pero el 0-2 no llegó, ni tampoco en un tiro de Grosso que dio en el palo de la meta de Coupet.
Fiesta azurra
Benzema entonces se animó. El máximo goleador de la Liga francesa justificó los deseos de los grandes del viejo continente y sembró el pánico entre los centrocampistas franceses.
El delantero del Lyon lo intentó en los primeros minutos del segundo tiempo, también Henry. Parecía que quien jugaba con diez era Italia, no Francia, pero con el paso de los minutos, a los bleus les pesó jugar con uno menos.
Huntelaar marcó en Berna y el graderío italiano enloqueció, casi tanto como cuando De Rossi marcó el 0-2, en un lanzamiento de falta que desvió Henry. A media hora para el final, todo estaba decidido, hasta Robin van Persie se unió a la fiesta italiana con un segundo gol ante Rumanía.
Los de Roberto Donadoni serán el rival de calidad al que deberá eliminar el equipo de Luis Aragonés si quiere, de una vez por todas, acabar con el síndrome de los cuartos de final.
FICHA TÉCNICA:
0 - Francia: Coupet; Clerc, Gallas, Abidal, Evra; Makelele, Toulalan, Govou (Anelka, m.66), Ribéry (Nasri, m,10 (Boumsong, m.26); Benzema y Henry.
2 - Italia: Buffon; Zambrotta, Panucci, Chiellini, Grosso, Pirlo (Ambrossini, m.55), De Rossi, Gattuso (Aquilani, m.82), S. Perrotta (Camoranesi, m.64), Toni y Cassano.
Goles: 0-1, m.25. Pirlo, de penalti. 0-2, m.62: de Rossi.
Árbitro: Lubos Michel (SKV). Mostró cartulina amarilla a Evra (m.18), Pirlo (m.44), Chiellini (m.45+3), Govou (m.47), Gattuso (m.54), Gallas (m.72) y a Henry (m.85). Expulsó con roja directa a Abidal (m.24).