Comienza la recogida del percebe. Su precio se duplica en estas fechas, y los percebeiros se ven obligados a intensificar su arriesgada tarea en busca de una buena recompensa.
laSexta|Noticias
El percebe es, para muchos gourmets, el indiscutible rey del marisco. Un rey que se cotiza a precio de oro en estas fechas, pese a lo cual un tercio de la colecta anual llega a las mesas durante los meses de noviembre y diciembre. Los percebeiros se ven obligados a intensificar su trabajo en estos meses, una tarea no exenta de peligros.
Los percebes crecen en costas accidentadas y acantilados, donde las olas rompen con fuerza. Lugares como la Costa da Morte y la costa norte de Galicia. A los percebeiros no les queda otra que jugarse la vida para ganarse el pan, y en multitud de ocasiones necesitan de la intervención de los bomberos y los servicios de rescate.
Jugosa recompensa
El precio de esta variedad de marisco se duplica en navidades, por lo que el riesgo que asumen es mucho mayor. Cuanto mayor sea la cantidad recolectada, más jugosa será la “paga extra” de navidad. Una paga bien merecida que llega entre aguas revueltas y fuertes rachas de viento. Por eso, las mejores condiciones para la recogida se dan los días de poco viento y marea baja.
La recogida de este manjar se limita a cinco kilogramos por percebeiro. Salir en su búsqueda sólo es rentable si se paga a buen precio en la lonja. También la sombra de la crisis económica amenaza la ya de por sí arriesgada labor de los percebeiros pero, como ellos mismos dicen, “este marisco lo come la gente que no tiene crisis. La crisis la tenemos la gente trabajadora”.
Para prevenir y evitar jornadas vacías sin poder salir a recolectar percebes, han ideado “una zona reservada” para la cría de ejemplares de buena calidad, que aseguren unas buenas ventas para este año, e intentar igualar el precio medio por kilo alcanzado el pasado año. Nada más y nada menos que 160 euros por kilo de percebes.
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