Aunque dejó este mundo hace 15 años, José Monje "Camarón" sigue muy vivo y asà lo demuestra "Reencuentro", un nuevo trabajo con nueve temas inéditos, que componen una edición "de lujo" en todos los sentidos.
23/03/08
El disco, que se lanza en una caja de edición limitada que incluye una camiseta serigrafiada, un libreto de dieciséis páginas, y cinco fotografías, se ha realizado sobre grabaciones preexistentes de Camarón de la Isla solo y con su inseparable Tomatito extraídas de los archivos de TVE, Universal Music Spain y Luis Monje Montoya, el hijo mayor de Camarón.
De "Reencuentros" (Universal Music Spain) "sólo" se han editado 40.000 ejemplares, un alarde para un cantante que en vida vendió muy pocos "vinilos" de los 19 trabajos que grabó pero cientos de miles de cassetes, sobre todo en los bares de carretera.
"La gente no me comprende, pero yo no le echo cuentas. Yo voy a mi aire", dice José a cámara. Era "un revolucionario, el símbolo del flamenco joven", del futuro, añade Paco de Lucía, y Pedro Calvo apostilla que era "un compositor con la voz".
Este "Reencuentro" con viejos amigos ha sido posible gracias a la voluntad y el empeño de Luis Monje, de Maín Gómez y Sancho Gómez Escolar, con el soporte de Tomatito, el trío que forman Carles Benavent, Tino di Giraldo y Jorge Pardo, y el compás jerezano de Juan Grande, El Bo, Luis Perequín, Rafita y Bola.
En la primera canción, "Por Tangos", un "medley" o "popurrí", como él diría, cuenta con la colaboración de La Susi y en "La Saeta" canta a dúo con Joan Manuel Serrat, con la colaboración especial de Jarcha.
Esa grabación está extraída de su actuación en un programa de Mercedes Milá en 1991 y se puede ver a Camarón cómo lee la letra de un papel que sostiene en sus manos.
En "Soleá del Chaqueta" cuenta con la colaboración especial de su hijo mayor, y es de escalofrío la interpretación de la bulería "Soy fragüero", acompañado de guitarra de Tomatito, y el fandango en directo "La víbora rabiosa", con el público entregado.
"Las 12 acaban de dar", un martinete con el acompañamiento de la Lisbon Symphony Orchestra, dirigida por Jesús Bola, es otra de las joyas del CD.
El disco se completa con el villancico "La virgen hizo una sopa", la bulería "El hombre terrestre" y la alegría "A dibujar esta rosa".
El único criterio que han seguido los responsables de la recopilación para elegir las actuaciones y canciones ha sido el de "mantener un equilibrio entre lo menos conocido y lo mejor", y, ante algunas deficiencias técnicas, ha primado el valor documental.
"No tengo palabras, porque no soy hombre de palabras. Solo sé cantar", se le oye decir al final del documental a este "profeta, a ese mozart de la voz" que, paradójicamente, fumaba sin descanso y que murió el 3 de julio de 1992 a causa de un cáncer de pulmón.