El senador demócrata estadounidense ha vuelto al pleno del Senado en medio de una ovación por primera vez desde que fue operado en mayo pasado de un cáncer cerebral.
Kennedy, de 76 años, regresó a Washington desde Massachusetts, donde se recuperaba de la operación a la que fue sometido en mayo pasado, tras la cual recibe quimioterapia y radiación. Su regreso no estaba previsto hasta finales del mes, según fuentes legislativas.
Recibido con una calurosa ovación en el hemiciclo, Kennedy apareció acompañado por su hijo Patrick, legislador demócrata por Rhode Island, y fue seguido por el senador y aspirante presidencial Barack Obama.
Su llegada fue providencial. Llegó justo a tiempo para emitir un voto clave para los demócratas, ya que con su apoyo consiguieron un total de 69 votos a favor de una ley que elimina un recorte del 11% en las cuotas que el Gobierno federal paga por los servicios médicos de ancianos y jubilados.
Solo 30 senadores votaron en contra, e incluso nueve republicanos que antes se oponían a la medida terminaron por apoyarla tras el voto de Kennedy.
Durante el voto a viva voz, Kennedy contestó al oír su nombre con una sonrisa y un simple «sí», lo que le valió el aplauso prolongado tanto de demócratas como de sus adversarios republicanos.
El mes pasado, el Senado intentó infructuosamente desbloquear el proyecto al que se oponían los republicanos, y solo fue con el voto favorable de Kennedy cuando lograron su aprobación definitiva.
Kennedy, baluarte del ala liberal del Partido Demócrata, ha respaldado la ampliación de la cobertura médica a lo largo de su carrera política.
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