Un ciudadano catalán, ahogado hasta el cuello, ha decidido regalar su casa -o lo que de ella ha podido pagar- con hipoteca incluida porque ve imposible terminar de pagarla.
“Regalo casa, reformada, ascensor, gran oportunidad!!”. Parece que el anuncio tiene trampa, pero es completamente real. Blas Vicente, un empresario dedicado a las reformas ha tomado la decisión de regalar su piso, situado en la Rambla de San Jordi de Barcelona, porque su familia no puede afrontar más gastos.
La casa, de 95 metros cuadrados, la adquirió por un valor de 322.000 euros. Hasta el momento, Blas ha pagado quince cuotas y lo que ahora propone a quien le pueda interesar es un simple traspaso de hipoteca con el que sólo quedaría por pagar 265.000 euros a 34 años. “Te ahorras 57.000 euros, que es lo que yo ya he pagado. Esto lo hacemos por necesidad, ya que sufrimos un revés económico y no podemos seguir pagando la hipoteca” explica en el anuncio que publicó en un portal inmobiliario de internet.
A él el reventón de la burbuja inmobiliaria le golpea doblemente. Nadie se atreve a comprar pisos, las ventas caen y con ellas la contratación de seguros y reformas, que es a lo que Blas se dedica, aunque no sabe por cuánto tiempo, porque su empresa va en picado. Si a esto se le añade que las cuotas de la hipoteca suben como la espuma, a Blas no le queda otra que marcharse con su mujer y tres hijos a vivir de alquiler.