Angelo Di Gennaro, uno de los presos que participaron el pasado miércoles en la audiencia general con el Papa Benedicto XVI, aprovechó la ocasión para fugarse, según han confirmado fuentes de la cárcel de "Castrogno" en Teramo (centro de Italia) donde estaba detenido.
Sin embargo, tras finalizar el acto, el recluso no se presentó al autobús que les conduciría con el resto del grupo de nuevo a la cárcel. Una actitud que contrasta con la buena conducta que desde su centro de detención aseguran que siempre mantuvo y por la que había conseguido siete permisos de salida.
Durante la audiencia un representante de los detenidos había podido saludar el Papa y regalarle una gorra, que el Pontífice se puso durante algunos segundos. En aquella ocasión, el Papa recordó a aquellas personas que sufren, y que son encarceladas, a causa de las injusticias "presentes en tanta parte de la justicia humana".
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