El 1 de mayo comenzarán las obras acordadas por Gobierno y Generalitat para la prolongación del llamado ‘minitrasvase’ del Ebro a Tarragona, que podrÃan estar listas en octubre.
16/04/08
Así lo han anunciado la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, y el 'conseller' catalán del ramo, Francesc Baltasar, que han destacado que se trata de una medida "provisional" y de "emergencia" que no "restará ni una gota más de agua del río" ni menoscabará su caudal con la aportación de 50 hectómetro cúbicos (con 1 hectómetro cúbico se podría llenar el Bernabéu) al área de Barcelona procedente de los ‘excedentes' de los regantes del delta.
Los responsables de Medio Ambiente del Gobierno y la Generalitat, que han rechazado que se pueda denominar 'trasvase' a esta actuación, han explicado también que la tubería que conectará el agua procedente del Ebro con el sistema Ter-Llobregat tendrá unos 62 kilómetros y transcurrirá de manera subterránea, en su mayor parte, por la zona de servidumbre de la autopista AP-7.
El coste de la obra será de entre 170 y 180 millones de euros, que correrán a cuenta de las inversiones del Estado en Cataluña que contempla la disposición adicional tercera del Estatut.
Las autoridades han asegurado que esta solución no plantea ningún tipo de impacto medioambiental y las obras estarán terminadas en octubre porque se ejecutarán simultáneamente en distintos puntos entre Tarragona y Olèrdola (Barcelona).
La ministra Espinosa ha insistido en que esta obra "no es ningún trasvase" y ha recordado que infraestructuras similares se llevaron a cabo años atrás en Murcia y la Comunidad Valenciana ante graves períodos de sequía como el que sufre actualmente Cataluña.
Espinosa ha asegurado que los trabajos no afectarán en absoluto a la actividad de los regantes, ya que se recuperará agua que hoy, por tener unas infraestructuras muy antiguas y muy deterioradas, se está perdiendo y no la utiliza ni el agricultor ni los ciudadanos".