El Consisitorio de Coslada ha reconocido que había tenido quejas de alguna persona sobre la forma de actuar de la Policía Municipal.
AGENCIAS
El Ayuntamiento de Coslada había recibido quejas verbales de dueños de bares y de vecinos sobre la actuación de algunos policías locales, pero no se interpusieron denuncias, por lo que el Consistorio no actuó, a pesar de que sabía que las actas de inspección no se cumplimentaban adecuadamente.
Así lo ha explicado hoy el concejal de Seguridad y teniente de alcalde de Coslada, Antonio Murillo, que ha comparecido en conferencia de prensa junto al alcalde, Ángel Viveros, para informar sobre la detención de una treintena de policías locales acusados de un delito de extorsión en bares de copas y comercios.
El concejal ha explicado que en estos momentos están detenidos más de veinte policías locales, entre ellos el oficial jefe, Ginés Jiménez, pero el número de imputados finalmente "será menor, en torno a once".
Murillo ha asegurado que entre los arrestados no hay ningún cargo municipal y que a los imputados por un delito de extorsión se les suspenderá de empleo y sueldo "en cuanto haya una decisión judicial".
Ha dicho que la operación policial ha sorprendido al Ayuntamiento, aunque ha reconocido que "había rumores" y quejas verbales de dueños de bares y de vecinos por la actuación de algunos agentes, pero no se habían interpuesto denuncias, por lo que el Consistorio no había actuado de oficio.
El Ayuntamiento también había recibido denuncias de algunos sindicatos policiales, pero únicamente por problemas de relaciones laborales, según el concejal.
Demasiado segmentado el Cuerpo
Murillo ha reconocido que "había una jerarquía y un personalismo excesivo en el Cuerpo, porque no existían cargos intermedios", y por eso se está preparando una promoción para incluir a diez sargentos y oficiales.
Ha relatado que desde que él asumió el cargo el pasado mes de agosto se había detectado que en las actas de inspección de los bares y locales de copas "había mucha subjetividad".
También había notado que desde que se aumentó la plantilla de las Brigadas Especiales de Seguridad de la Comunidad de Madrid (BESCAM) con 80 agentes "se veía que no se funcionaba de forma correcta, y las actas de inspección no se hacían como se debería".
Murillo ha recordado que en la legislatura 1999-2003 el jefe de la Policía Local, Ginés Jiménez, fue suspendido de empleo y sueldo por un expediente abierto por el funcionamiento interno de la plantilla y luego regresó al puesto.
El concejal ha precisado que el Consistorio hizo en ese momento una campaña "para informar a los ciudadanos de que no debían sentirse intimidados por lo que dijera la Policía", ya que la competencia en el cierre de locales es de la Concejalía de Urbanismo, y no de la Policía Local.
Ha pedido que no se criminalice a toda la Policía Local por este caso, y ha explicado que a partir de hoy se va a reestructurar la plantilla, cuyo jefe será el suboficial Regidor. El alcalde de Coslada, Ángel Vivero, ha dicho que se han enterado de la operación policial a las 11.00 y se han puesto a disposición de la justicia.
La competencia de cierre de locales es de urbanismo, pero es que el problema no está sólo en la policía... el problema también está en la PIC (no me meto ni con PP, ni con PSOE, nio con IU ni conningun otro partirdo) soy realista, la PIC siempre ha tenido concejales de seguridad y de urbanismo, ¿Dónde está huélamo? Seguramente detrás de Murillo. Que sigan tirando de la manta...........