Hasta este jueves, solo la familia Franco conocía el estado actual de esta valiosa finca, donada al dictador en 1938. Después de una intensa batalla judicial, han podido acceder a su interior tres técnicos de la Xunta gallega.

La inspección, realizada por un historiador del arte, un arqueólogo y una arquitecto, se ha alargado durante cuatro horas, tal y como contemplaba la orden judicial.
A las 10:00 de la mañana, los especialistas lograron entrar en el interior de la finca, propiedad de la familia de Francisco Franco, y comprobar el estado del edificio y sus bienes, para su posible declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).
Su aprobación como BIC, implicaría que el edificio tendría que estar abierto al público cuatro días al mes y cualquier intervención sobre él precisaría de la autorización de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural. También se obligaría a los propietarios al cuidado y preservación del edificio.
El acceso a la propiedad ha sido posible después de que un auto judicial obligase a los herederos de Franco a permitir el acceso del personal técnico a la propiedad, ubicada en el municipio coruñés de Sada y habitual residencia de verano de la familia desde hace décadas.
Diez minutos antes de las dos de la tarde el abogado de los Franco accedió de nuevo al pazo y momentos después abandonó la propiedad en compañía del personal técnico enviado por la Consellería de Cultura. Esta previsto que los técnicos continuasen sus trabajos entre las cuatro y las siete de esta tarde.
Una intensa lucha en los tribunales
La entrada al pazo se produce tras más de un año de trámites administrativos y judiciales, y después de que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) diese la razón a la Xunta obligando a la familia de Francisco Franco a permitir el acceso del personal de Patrimonio.
La conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo, lamentó "el comportamiento de la familia Franco de obstrucción a la labor de la Dirección Xeral de Patrimonio" y la "judicialización" de una diligencia administrativa "habitual y necesaria" para la conservación de los bienes patrimoniales.
Patrimonio cultural
El objetivo de esta inspección es reunir toda la información posible sobre la arquitectura interior del edificio, los bienes susceptibles de ser considerados patrimonio cultural y el estado de conservación de todo el conjunto, lo que incluye un reportaje fotográfico sobre la finca y la residencia.
Los datos que se recopilen serán analizados por el personal técnico de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural y se añadirán a la restante documentación que, en los últimos meses, ha recabado la Consellería de Cultura referida a la historia y al valor del pazo.
Una vez analizada la documentación, Patrimonio evaluará si el edificio reúne las condiciones para ser declarado BIC y, en caso positivo, se presentaría un proyecto de declaración que incluiría, además de una exposición de motivos, el nivel de protección del edificio y de su entorno, y se procedería a su incoación.
El pazo de Meirás tiene una superficie construida de 2.115 metros cuadrados y está ubicado en una propiedad con una superficie total que supera las 6,6 hectáreas.
Creo que la Familia Franco esta bajo todo su derecho de asegurar que todo lo que se hace esta bajo la ley. Estoy casi seguro que Los Francos estan interesado a que el publico tenga la oportunidad de ver dentro de la casa..... Tengan su opiniones o tan solo ver al lugar. A mi por lo menos me interesaria verlo. Despues de todo el Presidente Franco fue una grand parte de la Historia de Espana. Gustele al quien le guste y al quien no le guste, pues lo podrean resolver a la larga.
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