Un nuevo videojuego que hoy se lanza al mercado pretende despertar la conciencia social de los chavales permitiéndoles meterse en la piel de cinco jóvenes extranjeros -una residente polaca, un estudiante japonés o un mexicano sin documentación-, que afrontan el riesgo de ser expulsados del país.
21/02/08
Se trata de una iniciativa creada por
Breakthrough, una organización internacional sin fines de lucro con sede en Nueva York que intenta poner rostro humano a la tragedia de las
deportaciones y la separación de familias.
El videojuego, que se apoya en casos de la vida real, se puede descargar en la
web y lleva las siglas 'ICED' en inglés (I Can End Deportation o Puedo Frenar la Deportación), deliberadamente similares a las de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).
Aunque su objetivo es obtener la ciudadanía estadounidense al evadir la captura o deportación, el juego incluye datos sobre el laberinto migratorio y una mordaz crítica de sus leyes. Sin pelos en la lengua, 'Breakthrough' señala que las autoridades atropellan los derechos humanos de los inmigrantes.
Una grave voz masculina asegura en el juego que, con el falso pretexto de la seguridad nacional, cerca de dos millones de personas, tanto en situación legal como indocumentadas, han sido deportadas desde 1996 sin el debido proceso legal.
En el juego, el público tiene la opción de vivir el día a día de cinco inmigrantes, todos veinteañeros que, por diversas situaciones, afrontan el riesgo de ser expulsados. Allí encontramos a Anna, una residente polaca que afronta la deportación pese a que ya purgó pena por un delito menor; Suki, un estudiante japonés con visa F-1; Ayesha, una residente legal de India que escribió un ensayo sobre la ley antiterrorista; Javier, un mexicano que dejó caducar su visa de turista, y Marc, un haitiano que pidió asilo político, se metió al Ejército y fue a parar a Iraq.
De entrada, el juego otorga 100 puntos, pero advierte a cada inmigrante virtual que una "mala jugada" puede costarle una detención indefinida y hasta la deportación misma, porque "nadie está a salvo" de las garras de ICE.
En EEUU, los jóvenes normalmente viven aislados en una burbuja apolítica, pero su voto ahora es codiciado por ambos partidos. "No es un problema hispano, es un problema de todos, porque tenemos un sistema roto, injusto e inservible, que necesita una reforma. Pensamos que los jóvenes pueden ser agentes de cambio y a ellos nos dirigimos", dijo Mallika Dutt, directora ejecutiva de 'Breakthrough'.
"Ningún documental ni ningún libro permite en realidad ponerse en el lugar del otro tanto como lo hace un juego, donde la gente puede descubrir lo que significa ser un inmigrante", enfatizó.
Así, 'ICED' pretende servir de contrapeso a la xenofobia de grupos que desde la blogosfera y que, también con videojuegos, combaten una temida "invasión" de inmigrantes.
Uno de esos juegos, lanzado en 2006 y titulado
Patrulla Fronteriza, permitía acumular
puntos por matar a inmigrantes que cruzaran ilegalmente la frontera desde México.
Dutt anticipa que 'ICED' despertará la ira de quienes ven en cada inmigrante a un terrorista en potencia, pero eso no le preocupa. "Queremos que sea la chispa para reactivar el debate migratorio, y que sean los jóvenes los que promuevan la reforma", puntualizó.