Activistas de Greenpeace recogen firmas en toda España para el cierre de ocho centrales nucleares. Además, protestan a las puertas de Garoña, en Burgos, y Ascó I, en Tarragona.
laSexta|Noticias/AGENCIAS
Activistas de Greenpeace han salido a la calle para recoger adhesiones a su campaña antinuclear en 19 provincias, tras la protesta que llevó a cabo el pasado jueves frente a las instalaciones de Santa María de Garoña, en Burgos.
Los voluntarios de la ONG buscan apoyos a la campaña “Yo soy antinuclear” e informan a los ciudadanos sobre la “necesidad” de cerrar Garoña y otras siete centrales que forman el parque nuclear español. Piden, además, al Gobierno que ponga en marcha el prometido plan de abandono de la energía atómica.
Los voluntarios han grabado en vídeo a todos aquellos que han querido proclamarse, como ellos, ciudadanos “antinucleares” para subirlos a la web de la organización. En el blog de la organización, Greenpeace informa que sobre las 21:30 de la noche de ayer, los treinta activistas detenidos por la Guardia Civil que pedían el cierre de las instalaciones frente a la central de Garoña, “ya estaban en la calle”. “La acción tocó a su fin – declaran – pero la lucha antinuclear continúa, y más fuerte que nunca”.
Piden más cierres
Otra treintena de activistas se ha concentrado frente a la central nuclear de Ascó I para pedir también el cierre de estas instalaciones y exigir una investigación “profunda” sobre las últimas incidencias ocurridas en Ascó II y Vandellòs II en Tarragona.
Denuncian que el próximo 26 de noviembre hará un año de la fuga radioactiva de la central de Ascó I, de la que no hubo constancia pública hasta cinco meses después. Califican de insuficiente la sanción económica impuesta a Endesa e Iberdrola por dicho escape, y explican que, en lo que va de año, las centrales nucleares ubicadas en Cataluña han protagonizado el 60% de todas las incidencias notificadas al Centro de Seguridad Nuclear.