Los políticos españoles cuidan su imagen cada día más. Aunque creamos que su aspecto es espontáneo, se preocupan mucho por mantener un aspecto sano, amable, bronceado y joven.
Creemos que su look es espontáneo, pero nuestros políticos son coquetos y cuidan su imagen al milímetro.
A la vuelta de vacaciones el caso que más comentarios despierta son los implantes capilares de José Bono. El presidente del Congreso de los diputados luce una melena más poblada que hace dos años.
Nuevo look, nuevas ideas
De esta guisa ha inaugurado el discurso político con nuevas ideas: congelar el sueldo de los parlamentarios y un nuevo horario donde conciliar la vida familiar y laboral. Las sesiones de control pasarán a las mañanas y ningún debate se prolongará más allá de las nueve de la noche.
Bono no es el único que cuida su imagen.
El Presidente del Gobierno, Rodriguez Zapatero, ha cambiado su corte de pelo para disimular las entradas y ha dado forma a sus cejas, demasiado arqueadas, para ofrecer una imagen más amigable.
José María Aznar al dejar la política se ha vuelto un Sansón. Ahora luce una melena abundante.
Su sucesor en el Partido Popular, Mariano Rajoy parece cada día más joven si comparamos imágenes de archivo. Por mucho que su barba se poble de canas, ninguna asoma en su cabeza. ¿Cuidará mucho su cabello? Nos gustaría conocer el elixir de juventud del que parece el eterno candidato.
En el PP, sobre todo valenciano, son maestros en mantener una imagen jovial con su sempiterno bronceado.
Otros cambian radicalmente de la noche al día con un buen afeitado. Como Esteban Pons. Cuando apareció sin barba casi era irreconocible.