Desde que los señalase como objetivos, ETA ha asesinado a un total de 37 políticos. Todo comenzó en 1973, fecha en la que atentó contra el entonces presidente del Gobierno, el almirante Luis Carrero Blanco. Los peores años fueron los comprendidos entre 1995 y 2003, cuando la banda segó la vida de 21 militantes.
AGENCIAS
Desde el año 1968 hasta 1995, en que ETA comenzó a incluir a los concejales de PP y PSOE como objetivos, la banda terrorista asesinó a 15 políticos, el último, en 1984. Durante los once años siguientes, la clase política no registró atentados de la banda, pero el 23 de enero de 1995 Valentín Lasarte reanudó esta ofensiva con el asesinato de Gregorio Ordóñez en San Sebastián, mediante varios disparos en la cabeza. Desde entonces, hasta hoy, los terroristas han asesinado a 12 miembros del PP; 8 del PSOE y 2 de UPN.
En el año 1996, el 6 de febrero, moría a manos de los terroristas el dirigente histórico del PSOE Fernando Múgica, también de un tiro en la cabeza, al igual que Ordóñez.
El mismo método utilizaron los terroristas para asesinar un 12 de julio de 1997 al concejal del PP en Ermua, Miguel Angel Blanco, después de haberle secuestrado dos días antes para exigir al Gobierno que acercara a los presos de ETA al País Vasco. El 11 de diciembre del mismo año el también concejal popular José Luis Caso fue asesinado en Irún.
La banda continuó con esta escalada de atentados contra políticos en 1998, duplicando sus víctimas al asesinar a cuatro concejales, tres del PP y uno de UPN: José Ignacio Uretagoyena, Alberto-Jiménez Becerril --junto a su esposa--, Tomás Caballero y Manuel Zamarreño.
El año más sangriento
Sin embargo, el peor año fue el 2000, cuando los terroristas asesinaron a 8 políticos, cinco del PP y tres del PSOE. Los populares fueron: el concejal de Durango Jesús María Pedrosa, el de Málaga José María Martín Carpena, el de Zumárraga Manuel Indiano; el de Sant Adriá del Besos José Luis Casado y el de Viladecavalls Francisco Cano.
Los socialistas asesinados ese año fueron: Fernando Buesa, secretario general del PSE de Alava --quien murió junto con su escolta cuando estalló un coche bomba a su paso--; el ex gobernador de Guipúzcoa Juan María Jáuregui y el ex ministro de Sanidad Ernest Lluch.
En 2001, los terroristas asesinaron a otros tres políticos: el teniente de alcalde de Lasarte, del PSOE, Froilán Elespe; el presidente del PP de Aragón, Manuel Giménez Abad, y el concejal de UPN en Leiza, José Javier Múgica.
En los años 2002 y 2003, se registró una víctima mortal cada año: Juan Priede Pérez, del PSE, único edil no nacionalista de la localidad guipuzcoana de Orio, y Joseba Pagazaurtundua, del PSE y UGT, miembro de la Plataforma "Basta ya" y jefe de la Policía municipal de Andoain.
El último político asesinado por ETA ha sido el ex concejal socialista de Mondragón Isaías Carrasco, al que han matado delante de su mujer y su hija el último día de la campaña electoral.
De Carrero Blanco a Gregorio Ordóñez
El primero asesinado por la banda terrorista fue el almirante de la Armada y Presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco, mediante un atentado con una bomba el 20 de diciembre de 1973, que elevó el vehículo en el que viajaba, un Dodge-Dart que pesaba 2.300 kilos, a una altura de 20 metros.
A Carrero Blanco le siguió el alcalde de Oyarzun, Antonio Echevarría Albizu, en noviembre de 1975. El año siguiente, la banda mató a tres políticos más: Víctor Legorburu, alcalde de Galdácano; Luis Carlos Albo, Jefe local del Movimiento, y Juan María Araluce, presidente de la Diputación de Guipúzcoa.
El año 77 tuvo dos políticos como víctimas mortales de la banda: Augusto Unceta, presidente de la Diputación de Vizcaya, y Julio Martínez Ezquerro, concejal del ayuntamiento de Irún. En 1978, ETA mató a José María Arrizabalaga, Jefe Provincial de Comunión Tradicionalista.
En el 79 fueron dos las víctimas mortales: el alcalde de Olaberría, José Antonio Vivo Indabarrena y el ex alcalde de Bedia, Luis María Uriarte. La banda dió un salto en 1980, asesinando a cuatro políticos: tres miembros de la directiva de UCD, José Ignacio Ustarán (Vitoria), Jaime Arrese Arizmendirrieta (Elgoibar) y Juan de Dios Doval Mateo (San Sebastián) y al ex concejal de UCD en Amorebieta, Felipe Extremiana.
Desde 1980 hasta 1995, la banda asesinó a un solo político, en 1984, José Larrañaga Arenas, que había sido jefe provincial del Movimiento en Guipúzcoa.
Y seguirá matando a politicos y a ciudadanos inocentes si se les sigue dando a entender que ese es el camino para conseguir sentarse en una mesa con el gobierno y negociar... Acabemos de una vez con la nefasta estrategia de ZP
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