La Audiencia Nacional abre diligencias por el recibimiento a De Juana Chaos en San Sebastián el pasado 2 de agosto. El posible delito es enaltecimiento del terrorismo.
El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha decidido abrir una investigación al ex preso etarra José Ignacio de Juana Chaos por un posible delito de enaltecimiento del terrorismo a través de una carta que se leyó el sábado pasado en un acto de la izquierda abertzale en San Sebastián.
Ruz ha acordado la apertura de la investigación para estudiar el contenido de esa carta -que se leyó en el acto convocado por los movimientos pro amnistía para recibir al etarra- y que se averigüe si con ella De Juana ha cometido un delito de enaltecimiento del terrorismo.
El juez solicita que se identifique a las personas que convocaron ese homenaje a De Juana por si hubieran incurrido en el mismo delito al organizar ese recibimiento, y pide que se identifique a la mujer que leyó la carta, en la que el terrorista recordó a los presos de ETA y criticó la política penitenciaria del Gobierno.
El etarra Iñaki de Juana Chaos no acudió al recibimiento que le habían organizado los movimientos pro-amnistía en San Sebastián, por motivos de "seguridad" y de "salud" y para evitar el "circo mediático" que, a su entender, se ha desplegado en torno a su persona tras ser puesto en libertad.
En la carta que envió explicaba a los presentes en el acto de San Sebastián que su "corazón" estaba con ellos a pesar de no acudir a la cita y les advertía de su intención de retirarse "durante un tiempo" con su familia, para recuperarse de la huelga de hambre que mantenía desde el pasado 16 de julio.
El etarra afirmaba que tanto él como sus allegados han estado sometidos a una gran "presión" y explicaba que quiere "aterrizar poco a poco" en su nueva vida. Además se refirió a Txomin Iturbe, el etarra que le ordenó cometer 25 asesinatos, como "un gran hombre y amigo de este pueblo". Y empleó la misma expresión 'Aurrera bolie!' —'¡Adelante con la pelota!'— con la que Txomin concluía sus arengas y reivindicaba la lucha armada.
De Juana criticaba también la política penitenciaria del Gobierno, así como el "estado de excepción" que, a su juicio, se vive en el País Vasco, al tiempo que proclamaba que las ideas nunca podrán ser ilegalizadas.
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