Carme Chacón es la primera ministra de Defensa de la historia de España, pero no a nivel mundial. Países como Francia, Suecia o Noruega ya han tenido a una mujer al frente de sus Fuerzas Armadas.
A sus 37 años, Carme Chacón tomará posesión de su anunciado cargo de ministra de Defensa. Probablemente es una de las medidas más simbólicas tomadas por Zapatero a la hora de armar el nuevo Ejecutivo: además de ser mujer, la flamante ministra además está embarazada de siete meses.
A nivel mundial no se trata de una gran noticia. Otras mujeres han ocupado dicho cargo en otros países, donde la igualdad incluso ha llegado a la presidencia. Tal es el caso de Michelle Bachelet, que llegó a la presidencia de la Republica de Chile después de haber ocupado el Ministerio de Defensa Nacional, donde entre otras medidas, amplió las posibilidades de ingreso de las mujeres a la carrera militar. Fue en aquella cartera, donde la popularidad de Bachelet despegó de cara a la opinión pública.
Argentina, además de tener a una mujer al frente del Gobierno, también tienen un ministerio de Defensa es dirigido por una mujer, Nilda Celia Garré. Ella fue la primera en ocupar dicho puesto en la historia del país y su gestión es bien aprobada a juzgar por los casi tres años que lleva en el cargo, desde noviembre de 2005, cuando fue nombrada por el anterior presidente de la República, Nestor Kirchner.
En Noruega es Anne-Grete Strøm-Erichsen la que comanda al Ejército del país dentro de la organización del gabinete del presidente Jens Stoltenberg. Llegó al cargo tras ocupar la alcaldía de Bergen entre 1999 y 2000, cuando dejó el cargo para dirigir el consejo de la ciudad hasta 2003. Su antecesora al frente del ministerio también era una mujer, la conservadora Kristin Krohn Devold.
Otro país europeo que se distingue en este aspecto es la República Checa, que en la cartera de Defensa tiene a la polémica Vlasta Parkanová, muy crítica con los fraudes financieros de su Gobierno. Su fuerte caracter parece ser una de sus características más llamativas a juzgar por su buena consideración entre los ciudadanos. El año pasado un sondeo la colocó a la cabeza de un listado de los políticos más populares del país.
Evidentemente estamos en nuevos tiempos en los que las mujeres han alcanzado una consideración importantísima a la hora de ocupar cualquier cargo ejecutivo, aunque todavía quedan colectivos anclados en el pasado. El presidente de la Asociación de Militares Españoles declaró que el nombramiento de Carme Chacón como nueva ministra de Defensa supone un "desprecio" para el Ejército por ser "mujer, catalana y estar embarazada". Justamente las características que hacen especial la decisión de Zapatero y que marcan un hito en la historia de una democracia cada vez más plural.
Pese a la hipocresía del nombramiento, hay que reconocer que Zp destila en este caso una fina ironía -mala uva diría yo- encargando a Chacón la cartera de defensa. La ahora ministra no se ha mordido la lengua a la hora de criticar a gentes como Bono -de ese perfil, de hecho fue ministro- y ahora Zp la envía precisamente a Defensa, es como si quisiera enviarla a que aprenda algo. La ironía es tan fina que puede que ni el mismo Zp se haya percatado de ella.