Más de un millar de pingüinos ha llegado a la costa brasileña causando perplejidad entre sus habitantes. La corriente arrastró a las aves haciendo que se desviaran más de 3000 kilómetros de su destino, Argentina.
laSexta|Noticias
Un reportaje de The Washington Post profundiza sobre una invasión de pingüinos de Magallanes en la costa de Brasil. En concreto, más de un millar de estas aves han sido arrastrados por la corriente hasta las cálidas playas de Rio de Janeiro.
A pesar de que cada año alguna de estas aves llegaba a Brasil tras haber sido desviada más de 3000 kilómetros, en esta ocasión el número ha sido muchísimo más grande.
“Lo de este año es completamente anómalo”, explica el oceanógrafo Lauro Barcellos, “he trabajado aquí durante 35 años y nunca he visto nada parecido”.
Cuando los animales llegaban a tierra firme se tumbaban exhaustos tras un viaje que había consumido las tres partes de su masa y que no todos consiguieron terminar.
El pueblo se ha volcado con ellos
Los zoos están construyendo espacios para albergar a los pingüinos, los vigilantes de la playa han aprendido a socorrerlos cuando llegan a la costa, y los científicos estudian sus movimientos vía satélite.
Los brasileños planean fletar un barco en el que los transportarán hasta su casa, en Argentina. Mientras tanto, los científicos apuntan a que estas invasiones podrían deberse al cambio climático, aunque no saben decir exactamente cuál es el problema.
Un compañero de piso muy original
Algunas personas, como Cecilia Braves, han decidido cuidarlos por su cuenta ya que los centros marinos y zoos no dan abasto: “Era muy feliz cuando tenía uno o dos porque son muy monos. Me seguían a todas partes”, explicó Cecilia Braves, una fotógrafa de 57 años. “Es mucho más duro cuando tienes ocho”.