Esta nueva forma de meter droga en la península es la que tenía un mulero boliviano ,y cinco compinches, para traficar en España.
Los métodos de traficar con droga e intentar sortear la vigilancia de las aduanas siguen dando quebraderos de cabeza a los policías. La última y novedosa forma de saltarse los controles ha sido la que ha elegido un hombre que ni corto ni perezoso se ha adosado cuatro kilos de cocaína a su cuerpo.
El material lo ocultaba tras una faja con la que "aplastaba" el contenido y no le hacía formas sospechosas. Éste avezado mulero no iba solo, otras cinco personas han sido detenidas junto a él. El trayecto, que lo iban haciendo cada poco tiempo, les deparaba la nada despreciable cantidad de 6.000 euros por viaje.
El lugar elegido para entrar en España era el aeropuerto de El Prat, en Barcelona. Una vez aquí, las sustancias se repartían por la propia ciudad condal y por la localidad de San Adrián del Besos.
No es lo más imaginativo
Hace no demasiadas fechas, las autoridades españolas se incautaron de otro tipo de cocaína que se está importando desde el extranjero. La denominada"cocaína negra" es ideal para ocultarla en dobles fondos de las maletas porque disimulan mucho mejor y dan el pego.
Las autoridades tampoco se libran de haber metido la pata en algún que otro problema estupefaciente. Hace apenas tres meses, la policía costera decomisó hasta 250 kilos de hachís en una patrullera de la marina. Esta detención culminaba una investigación que llevaba tiempo dando guerra a los militares y agentes de seguridad de Andalucía.
Publicidad
El humor inteligente de Andreu Buenafuente
Las noches de lunes a jueves a partir de las 00.00
Publicidad