Benedicto XVI, que el viernes viajará a Nueva York, ha mantenido en Washington un emotivo encuentro con las víctimas que han sufrido abusos sexuales por parte de sacerdotes.
El Papa Benedicto XVI sostuvo el jueves un emotivo y sorpresivo encuentro con víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes, reunión en la que les consoló y les prometió sus oraciones.
La reunión de casi media hora, que sería la primera que un Papa mantiene con víctimas de abuso sexual de parte del clero, que fue mantenida en secreto hasta que culminó y tuvo lugar en la capilla de la embajada del Vaticano en Washington.
El encuentro coronó tres días de comentarios del Sumo Pontífice en los que expresó su vergüenza por el escándalo que ha sacudido a la Iglesia en Estados Unidos, ocurrido tres años antes de que iniciara su pontificado.
"Ellos rezaron con el Santo Padre, quien después escuchó sus experiencias personales y les dio palabras de aliento y esperanza", dijo el Vaticano en un comunicado. "Su Santidad les prometió que estarían en sus oraciones por sus intenciones, por sus familias y por todas las víctimas de abuso sexual", agregó el documento.
Tres víctimas contaron a la cadena CNN que estaban profundamente conmovidos por la manera en que se disculpó el Papa. "Fue absolutamente emotivo", dijo una de las víctimas, Olan Horne. "Y él respondió en consecuencia. Y lo encontré reparador", agregó.
"Estamos en el comienzo de un nuevo principio, y hay una esperanza real esta vez", dijo Bernie McDaid. "No son sólo palabras. Pienso que va a haber actos tras esta ocasión", agregó.
Sólo horas antes, en una misa con unas 45.000 personas en el estadio de béisbol Nationals Park, el Sumo Pontífice reconoció el "indescriptible dolor y daño" que le provocó el escándalo de sacerdotes pedófilos, que ha costado a las diócesis de Estados Unidos cerca de 2.000 millones de dólares en daños.
"Ninguna palabra mía puede describir el dolor y daño infringidos por dicho abuso", dijo el Santo Padre en su sermón en el estadio.
El escándalo de sacerdotes pedófilos en Estados Unidos comenzó en Boston, donde los clérigos que abusaron de menores fueron transferidos a otras parroquias, en lugar de ser expulsados o denunciados a la policía.
El viernes, el Papa viajará a Nueva York para asistir a las Naciones Unidas, visitar el lugar donde fue destruido el World Trade Center en los ataques del 11 de septiembre y dará una misa en el Yankee Stadium antes de regresar a Roma el domingo.