Benedicto XVI solicitó el cese de los conflictos en Iraq, Tibet o Darfur ante miles de fieles de todo el mundo, que llenaron la Plaza San Pedro del Vaticano para seguir la Misa de Resurrección y recibir la bendición 'Urbi et Orbi', a pesar de la lluvia.
23/03/08
El Papa celebró la Misa ante una plaza repleta de paraguas de distintos colores con los que los peregrinos intentaban protegerse de la intensa y constante lluvia que cayó sobre Roma durante toda la mañana, con rayos y truenos incluidos.
Un total de 102 televisiones de todo el mundo transmitieron en directo la ceremonia en 67 países distintos de los cinco continentes, según informó la sala de prensa del Vaticano.
Con esta solemne ceremonia, la Iglesia católica celebra la Resurrección de Jesús de Nazaret que, según la fe cristiana, tuvo lugar tres días después de que muriera en la cruz. El Papa no pronunció la habitual homilía después de la lectura del Evangelio porque ya lo hizo por la noche con ocasión de la Vigilia Pascual.
Después de la Misa, el Papa proclamó el mensaje de Pascua en distintas lenguas e impartió la habitual bendición ‘Urbi et Orbi’, que también recibirán los fieles que en ese momento estén siguiendo la celebración a través de la televisión.
Por la tarde, el Papa se trasladará a la residencia pontificia de Castel Gandolfo, donde podrá descansar un poco tras las intensas celebraciones de estos días, entre las que sobresale el rezo del Via Crucis, que tuvo lugar el viernes por la noche, y la Vigilia Pascual, que empezó a las 21.00 horas del sábado y terminó a medianoche.
Un periodista musulmán se bautiza
Durante la Vigilia Pascual, que se desarrolló en el interior de la Basílica de San Pedro, el Papa bautizó a siete personas adultas -dos hombres y cinco mujeres-- de distintas nacionalidades, entre las que se hallaba el periodista de origen egipcio, Magdi Allam.
Allam, que era musulmán no practicante y vive en Italia desde hace 35 años, ha trabajado en distintos medios de comunicación italianos y actualmente es el subdirector del importante diario milanés 'Il Corriere della Sera'. A causa de sus posturas contrarias al islam radical, ha recibido amenazas y tiene que llevar una escolta policial. Junto a él, recibieron el bautismo de manos del Papa otras personas adultas procedentes de Italia, Estados Unidos, Camerún, China y Perú.
Un discurso por la paz
El Papa Benedicto XVI ha lanzado un llamamiento para que cesen todos los conflictos armados que en estos momentos "ensangrentan" diversas zonas del mundo, en especial, Darfur, Somalia, Oriente Próximo, Irak, Líbano y Tíbet.
El Papa pidió encontrar "soluciones que salvaguarden el bien y la paz" en estas regiones. El de hoy fue el segundo llamamiento a la paz en Tíbet que Benedicto XVI pronunció esta semana, después de que este miércoles pidiera encontrar una solución al conflicto a través del "diálogo y la tolerancia".
"Cuántas veces las relaciones entre persona y persona, grupo y grupo, pueblo y pueblo, en lugar de por el amor, están señaladas por el egoísmo, la injusticia, el odio, la violencia", señaló. Éstas son, hoy en día, "las llagas de la humanidad, abiertas y dolorosas en todos los ángulos del planeta, aunque muchas veces ignoradas e incluso queridamente escondidas", lamentó el Papa.
Durante su discurso, además, el Papa hizo alusión a las malas condiciones atmosféricas en que se desarrolló la Misa y pidió sonriendo que "la alegría de la Resurrección permanezca en nosotros incluso en estas circunstancias".