El Papa se despidió de su extensa visita por tierras estadounidenses con una emotiva ceremonia en el aeropuerto John F. Kennedy.
AGENCIAS
Tras seis días en Estados Unidos, Benedicto XVI quiso regalar a todos los cristianos un poco del cariño que le han dado en tierras norteamericanas. Después de unas palabras de agradecimiento del Vicepresidente Dick Cheney, el Santo Padre aseguró que durante su estancia ha vivido "muchas e inolvidables experiencias" y agradeció la hospitalidad de los americanos. "Deseo expresarles a todos ustedes mi profunda gratitud por su amable acogida", concretó.
El Pontífice también agradeció a las autoridades civiles y religiosas y les alentó a "perseverar dando un gozoso testimonio de Cristo, nuestra esperanza, nuestro Señor y Salvador resucitado, que renueva todas las cosas y nos da la vida en abundancia".
El Papa aseguró que la visita que realizó a la Zona Cero permanecerá profundamente grabada en su memoria y con ello seguirá "rezando por los que fallecieron y por los que sufren las consecuencias de la tragedia que tuvo lugar en 2001".
"Rezo por todos los Estados Unidos, realmente por todo el mundo, para que el futuro traiga una mayor fraternidad y solidaridad, un creciente respeto recíproco y una renovada fe y confianza en Dios, nuestro Padre que está en el cielo", concluyó.