Voz en grito, un grupo de cristianas se han manifestado ante las puertas del Vaticano reclamando que cambien los tiempos. Ellas también quiere dar misa

M. DEL ÁNGEL FERNÁNDEZ
La prohibición de la Iglesia católica a la ordenación de mujeres ya ha quedado algo obsoleta.
El grupo de mujeres, en representación de organizaciones católicas, cruzó el puente sobre el río Tíber cerca de la Plaza de San Pedro, y algunas de ellas con inscripciones de nombres de mujeres prominentes en los primeros días de la Iglesia. Consideran la prohibición sexista e injusta, al fin y al cabo, podría ser un error más de los tantos que ha cometido la Iglesia a lo largo de su historia.
Aisha Taylor, directora ejecutiva de la Conferencia para la Ordenación de Mujeres, de Estados Unidos, dijo que el grupo quería llamar la atención sobre el problema durante el sínodo que congrega a 253 obispos. Asimismo, el grupo se ha encargado de dsitribuir su mensaje distribuyendo volantes informativos en la Plaza de San Pedro, y entregaron una petición a la policía del Vaticano.
En mayo, el Vaticano insistió en que sigue la tradición cristiana al excluir a las mujeres del sacerdocio y advirtió que las mujeres que participen en ordenaciones serán excomulgadas. Una tradición que no durará muchas décadas más, según Taylor.
Admitió que no es probable que se abra ninguna discusión durante el sínodo, aunque consideró que la presencia en el sínodo de 25 mujeres, como observadoras o expertas, era un indicio medianamente esperanzador. Pero que no era suficiente tener un 10% por ciento de mujeres y sin derecho a voto.
"La exclusión de las mujeres del sacerdocio es una grave injusticia en nuestra Iglesia... y un ejemplo flagrante de sexismo", dijo a la prensa en Roma. ".
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