El sueño de Obama ha calado entre los estadounidenses, pero algunos ciudadanos insisten en que el demócrata no debe quedarse en las palabras.
laSexta|Noticias
Barack Obama ha traído a los estadounidenses un mensaje de cambio. El mensaje de un sueño que proclama la posibilidad de que Estados Unidos consiga verdadera prosperidad e igualdad para todos. Pero Obama debe ser consciente de que, para lograr ese cambio, todos los ciudadanos deberán pelear duramente.
Ellos están dispuestos, como ponen de manifiesto cuarenta estadounidenses anónimos que día tras día entrenan para convertirse en boxeadores muy cerca del lugar donde Obama ha pronunciado su histórico discurso.
Sin embargo, y pese a estar preparados para el cambio, algunos se muestran escépticos sobre las posibilidades de que Obama lleve a cabo lo que promete. Uno de ellos, Mike, tiene 27 años y cuatro hijos. Es boxeador profesional, por lo que sabe de sobra lo que es pelear. Sin embargo está al otro lado de la valla tras la cual se celebra la convención demócrata.
Por ello Mike aprueba el mensaje de Obama, pero le pide que lo cumpla. Que no se quede en palabras bonitas lanzadas ante 80.000 personas y decenas de medios de comunicación de todo el mundo.
Lo que está claro es que el mensaje de Obama ha calado entre la clase baja estadounidense. Creen que, de llegar a presidente, todavía queda esperanza para todos. Si el demócrata no se convierte solamente en un hombre que da bonitos discursos, naturalmente.