La monserga de la niña que crece en un país del que se siente orgullosa es vieja. Barack Obama, el candidato a ser la poción demócrata en EE UU, también se referió ayer con nostalgia a la niña americana de sus sueños, en el discurso que ofreció en San Antonio (Tejas), tras perder las primarias de ese Estado frente a Hillary Clinton. Pero, a diferencia de Mariano Rajoy, Obama no resulta cómico cuando se refiere a esa niña ¿Por qué?

Una niña imaginaria e inexistente se ha convertido en un personaje imprescindible en todos los mítines de campaña de José Luis Rodríguez Zapatero, que tiene garantizado al menos un chiste diario y su mención es de lo más jaleada por el público en polideportivos y centros de convenciones.
Desde que el presidente del PP, Mariano Rajoy, le diera vida en el primer cara a cara frente a Zapatero, esa "niña que nace en España" se ha colado en casi todos los mítines. Se colocó muy por encima del 'bonobús' con el que los 'socialistas' empezaron a atacar al líder 'popular' la misma noche del debate.
"Es una niña", se rió Zapatero en Barakaldo al oírse la voz de una pequeña entre el público, que respondió "¡pero no la de Rajoy!". "¡Háblanos de la niña!", le gritaba el público a Zapatero en el mitin de Murcia; "juro que no soy la niña de Rajoy", decía una pancarta. "Qué hará hoy, la niña de Rajoy", coreaban al día siguiente en La Coruña.
Y fue en La Coruña donde Zapatero dio a conocer su 'chiste', repetido después en varios mítines, de que los dirigentes del PP Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, más que escondidos, están "cuidando a la niña de Rajoy". Cada vez que lo dice, el público se parte de risa, y Zapatero también. Así 'la niña' ha desbancado en titulares a todos los argumentos de la campaña.
Pero no es Zapatero el único que se ríe de la ocurrencia. Rajoy ha convertido a su niña en la 'niña mediática', ocupando los mejores escaparates de los medios de comunicación.
Obama sueña con Rajoy
Barack Obama, político norteamericano en lucha por la plaza demócrata en las elecciones primarias de EE UU, también ha soñado en sus mítines con una niña americana que, aunque nazca humilde, tenga las mismas oportunidades que otra de clase alta.
En su discurso de anoche en San Antonio (Tejas), tras la batalla perdida del segundo supermartes, habló con emoción del país que desea para los niños que hubieran nacido ayer mismo. "Creemos que los niños nacidos esta noche deben tener las mismas posibilidades si son de los barrios de San Antonio o de los suburbios de San Luis, de las calles de Chicago o de las colinas de los Apalaches", propuso Obama.
Por increíble que parezca, Obama tuvo que copiar a Mariano Rajoy, que días antes había deseado lo mismo con idénticas palabras: "Quiero que esa niña que nace hoy en España, nazca donde nazca, reciba una educación que sea tan buena como la mejor, que se pueda pasear por todo el mundo sin complejos, porque sabrá idiomas y tendrá un título profesional que se cotice en todo el mundo".
Y para que el plagio de Obama no parezca casualidad, sino una copia en toda regla, lo remata: "La niña debería tener la oportunidad de viajar por el mundo, y cuando alguien le pregunte de dónde es, ella mantendrá la cabeza alta, y con orgullo contestará 'Yo soy americana'.
Vale, no hay duda. Obama admira a Rajoy. Y se emocinó tanto cuando le escuchó que decidió promocionar a su niña hasta el final. Porque Rajoy fue el primero en hablar del orgullo de la patria a través de la infancia: "Quiero que esa niña sienta un hondo orgullo de ser española, por pertenecer a esa nación tan vieja, tan admirable que le habrá ofrecido las mejores oportunidades"
Pero algo no casa ¿Por qué Barack Obama no provoca el cachondeo general cuando habla de la niña de los suburbios? Quizá es la mejor prueba objetiva de las nulas dotes interpretativas de Mariano Rajoy. O puede que se equivocara al apostar por la niña como declaración final. Es posible que le faltara añadir una pizca de humildad a su intervención, y combinar sabiamente la mezcla entre el sueño y la realidad.
Obama supo ayer elegir ese final dramático abierto, tan propio del cine americano:
"El mundo está mirando lo que hacemos aquí. El mundo nos mira ¿Qué ven? ¿Qué les diremos? ¿Qué vamos a mostrar? ¿Podemos decir que al margen de la raza y la religión estamos unidos para restaurar la prosperidad y las oportunidades como patrimonio de todos los americanos? ¿Podemos aportar algo a la comunidad de naciones en la solución de las amenazas comunes del siglo XXI- el terrorismo y el cambio climático; el genocidio y las enfermedades? ¿Podemos enviar un mensaje a todos los viajeros cansados más allá de nuestras fronteras de que Estados Unidos de América es, y siempre será la esperanza de la Tierra? "
Pero queda el consuelo de que la idea, el copy right de 'la niña' es de Mariano, no hay duda.
Hola, Julio. No estoy de acuerdo contigo. Yo creo que el artículo afirma con todo el cachondeo del mundo que Obama ha copiado a Rajoy...¡porque eso no se lo cree nadie! Te hago una aportación: el recurso retórico del niño lo lleva Obama en la campaña desde el principio, es bien sabido que lo utilizó en New Hampshire, pero tampoco es menos sabido que el recurso es más viejo que la tos, y que nadie se cree que se lo haya inventado Obama...¿O sí? Es un viejo argumento al que se recurre una y otra vez. Lo utilizó Cristina Kirchner (visitar YouTube), por ejemplo, pero obviamente ella tampoco fue su inventora. Yo marcaría la franja realmente crítica (históricamente hablando) en los más grandes propagandistas que en el mundo han sido: Stalin y Hitler. Ambos soñaban con niños moldeados a su imagen y semejanza y se fotografiaban con ellos en brazos además de hacerles un hueco especial en sus discursos (visitar manuales). Ni qué decir tiene el antecedente del pasaje bíblico en el que Jesús se hace rodear de niños. Es un tema apasionante, desde luego, pero me gustaría mucho saber por qué en todos los nombrados el recurso del niño suena solemne....y en Rajoy suena tanto a coña. Me gustaría saber tu opinión ¡Saludos!
Chicos, repasaos las veces que en la campaña lleva Obama hablando de "la niña". Ya empezó en New Hampshire. La copia es claramente al revés. Un saludo
Cómo os gusta a los "izquierdistas" tener siempre un "gran líder" o un "gran hermano" que os sermonee como si estuviéseis en misa. Qué manía. Para alabar a Obama (ojalá ZP aprendiese algunos valores democráticos de él) no tenéis ninguna necesidad de menospreciar a Rajoy. El respeto al adversario político y a sus ideas también lo podríais aprender de alguno de sus discursos, en los que por cierto, siempre dice algo y lo dice apasionadamente, no como el clásico discurso de ZP: vacío, repetitivo... mediocre.