Un comando de ETA inexperto y en fase de formación pudo ser el responsable de las dos bombas colocadas la madrugada del jueves en San Sebastián, junto a una oficina del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laboral.

Esta conclusión se deduce del examen por parte de la Ertzaintza de los restos de los artefactos colocados por la banda terrorista en la capital donostiarra. Estos artefactos hicieron explosión poco después del que ETA también colocó la noche del jueves junto a una sede el Ministerio de Trabajo en Arrigorriaga, Vizcaya.
En este sentido, fuentes de la Ertzaintza informaron de que el análisis de los restos de las tres explosiones sugiere que las dos bombas de San Sebastián y la de Arrigorriaga fueron colocadas por comandos distintos y con distinto grado de experiencia.
Además, los artificieros de la Policía vasca han determinado que una de las bombas de la capital guipuzcoana no explotó totalmente, algo que los agentes atribuyen a un fallo en el montaje del dispositivo.
Al mismo tiempo, cada uno de artefactos de San Sebastián contenía tres kilogramos de explosivo, mientras que la colocada en Arrigorriaga incluía cinco kilogramos de material explosivo.
No obstante, la Ertzaintza considera que las tres bombas proceden de un mismo laboratorio de ETA, instalaciones que la organización criminal suele tener en territorio francés.