La ciudad ha guardado un minuto de silencio en tributo a las víctimas de los atentados contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, para conmemorar el séptimo aniversario del ataque en el que murieron casi 3.000 personas.
"Un día como hoy hace siete años nuestro mundo quedó roto por una tragedia que nos unió para siempre en una memoria común y una historia común", dijo el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, antes de pedir a los asistentes que se unieran al homenaje en recuerdo de las víctimas que se ha celebrado en el parque Zucotti, en las proximidades del solar donde se edifica el nuevo World Trade Center.
Los familiares y autoridades que han participado participan en la solemne ceremonia guardaron un minuto de silencio a las 08.46 hora local (12.46 GMT), el momento exacto en que el primer avión secuestrado se estrelló en la torre situada más al norte de Manhattan.
La tradicional lectura de la relación de las casi 3.000 víctimas se ha interrumpido en seguidas ocasiones, coincidiendo con el momento en que se estrelló el segundo avión y cuando las torres se desplomaron.
En Washington y a la misma hora, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y su vicepresidente, Dick Cheney, acompañados de sus respectivas esposas completamente de negro, seguían la ceremonia en silencio desde los jardines de la Casa Blanca.
Concluido el acto, serán los candidatos presidenciales, Barack Obama y John McCain, quienes tomen el protagonismo de esta jornada, ya que está previsto que se dejen ver juntos en la "zona cero", en pleno corazón de Manhattan y protegidos por un férreo dispositivo de seguridad, y más tarde en un foro sobre servicio y compromiso público organizado en la Universidad de Columbia a última hora de la tarde.
Previamente a estos actos, Obama ha presentado una declaración escrita en la que apela a la renovación del "espíritu de servicio y sentimiento de objetivo común" que siguió a los atentados e insiste en que los responsables de esta tragedia deben ser llevados ante los tribunales.
Por su parte, McCain apuntó desde Shanksville, (Pensilvania), que "ningún estadounidense que viviera entonces debería olvidar jamás el heroísmo que ocurrió en los cielos sobre este campo el 11 de septiembre de 2001".b
"La única forma que tenemos de agradecérselo es intentar ser tan buenos estadounidenses como ellos fueron. Podemos no estar a su altura, pero hay honor en el esfuerzo", apuntó.
Además, ambos han decidido suspender todos los anuncios televisivos de campaña en los que se critican mutuamente, a modo de alto el fuego por respeto a las víctimas del peor atentado de la historia de Estados Unidos.