El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, asegura en el Congreso que en estos momentos la intervención pública en el sistema financiero español es "necesaria e insustituible".

LASEXTA|NOTICIAS
Zapatero afirmó que el Gobierno no llevará la intervención estatal a mercados que estén en condiciones de atender satisfactoriamente los intereses generales. "No queremos crear una banca pública ni sustituir al mercado", señaló el presidente, quien recordó que el Gobierno ha actuado de acuerdo con la urgencia que requería la gravedad de la situación.
Al explicar en el Congreso el contenido de los decretos, el jefe del Ejecutivo señaló que la habilitación de los créditos necesarios para completar la dotación máxima del Fondo con cargo al Tesoro se incluirá en la tramitación parlamentaria del proyecto de ley de los Presupuestos Generales (PGE) para el próximo año.
Este fondo invertirá en activos de máxima calidad y se regirá por los criterios de objetividad, rentabilidad, eficiencia y diversificación, por lo que recurrirá a procedimientos competitivos para la selección de activos, en particular mediante subastas. Las adquisiciones se harán mediante compra en firme o con carácter temporal, según explicó el jefe del Ejecutivo.
Para Zapatero, el hecho de que sean activos de calidad y que lo haga a precios competitivos, permite pensar que el Estado tiene "fundadas expectativas" de recuperar e incluso rentabilizar la inversión realizada.
En cuanto al segundo decreto, que consiste en otorgar avales del Estado a las operaciones de financiación nuevas que realicen las entidades de crédito residentes en España, Zapatero explicó que se incluyen las emisiones de pagarés, bonos y obligaciones admitidas a negociación en mercados secundarios oficiales españoles. Además, el aval se podrá extender, en su caso, a otros instrumentos bancarios, como los depósitos interbancarios, en el marco de un esquema concertado entre los gobiernos de la zona euro.
A su juicio, el activo del Fondo deberá estar adecuadamente distribuido, por lo que se establecerá un umbral máximo de riesgo frente a una misma entidad de contrapartida y un mismo emisor. En todo caso, el fondo tendrá una naturaleza temporal y perderá su razón de ser en la medida en que los mercados recuperen su normal funcionamiento.
El jefe del Ejecutivo aseguró que el objetivo de esta medida es también favorecer la financiación necesaria a la economía española, reduciendo la incertidumbre de las instituciones sobre la obtención de financiación a medio plazo, motivo por el que se avalarán operaciones con un plazo de vencimiento de hasta cinco años.
Zapatero insistió en que se trata de medidas "semejantes" a las adoptadas por otros países vecinos, ya que se inscriben en una acción coordinada de la Unión Europea, lo que las hace "valiosas" por responder a una estrategia común. "Si esta crisis financiera internacional es en buena medida una crisis de confianza, una respuesta conjunta europea como la que se ha producido, resultaba imprescindible", reiteró.
De cara al futuro, el presidente del Gobierno destacó la necesidad de avanzar hacia una mejor regulación, la reordenación de las instituciones de supervisión, el aumento de la protección de los ahorradores, nuevos mecanismos de gestión y resolución de crisis y un reforzamiento general de las instancias supranacionales de coordinación y vigilancia.
Zapatero finalizó destacando que las medidas españolas, "respetuosas y coherentes" con la coordinación europea, cuentan con el apoyo del Ecofin, del Consejo Europeo y del propio Banco Central Europeo (BCE), que acaba de remitir un informe al Ejecutivo haciendo una valoración favorable de las medidas.
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