La NASA ha lanzado su veredicto. El objeto que flotaba alrededor del Discovery no era un OVNI, sino un residuo carente de importancia para el desarrollo de la misión.

AGENCIAS
No era un OVNI. El objeto que flotaba alrededor del transbordador espacial Discovery no era sino una pieza de hardware de poca importancia. El comandante de la nave, Mark Kelly, no se sentía preocupado por lo ocurrido, porque "hemos visto cosas antes y no supone una preocupación para el aterrizaje".
Mientras la NASA investigaba lo que resultó ser un simple "problema de escombros", en palabras del director de la agencia, Richard Jones, la nave Discovery se preparaba para regresar a la Tierra dos semanas después de despegar en una misión que otorgó a Jaón presencia permanente en el espacio.
La entrega del laboratorio japonés Kibo de once metros de largo a la Estación Espacial Internacional fue el punto más importante de la misión 123 del programa de transbordadores de la NASA, que terminará cuando retorne a nuestro planeta.
El Discovery regresará con el astronauta Garret Reisman, miembro de la tripulación de la estación espacial que pasó tres meses en órbita. Reisman fue reemplazado por Greg Chamitoff de la NASA, quien comienza una misión de seis meses en la estación multinacional.
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